Probar los beneficios para la salud de una nueva clase de compuestos extraídos de las macroalgas puede requerir pruebas prolongadas y de la comparación con sustancias similares antes de que estén disponibles como suplementos para los alimentos.

Las macroalgas son un acompañante tradicional para muchas comidas asiáticas. Ellas se están volviendo populares en todo el mundo; y no sólo las macroalgas saben deliciosas, también se les atribuye un rango de características anti-inflamatorios y anti-oxidantes.

Esto puede ser beneficioso para aplicación en la prevención de la salud desde anti-obesidad a protección contra el cáncer. El problema es que hasta ahora poca de su actividad ha sido probada.

La UE financia el proyecto SWAFAX que tiene como objetivo el cerrar la brecha para que estas plantas marinas puedan ser usadas como alimento, por sus beneficios para la salud. Los químicos en las macroalgas que atraen a los científicos son polifenoles, los cuales son clase grande de más de 4000 denominados compuestos fenólicos típicamente hallados en vegetales y frutas. Los polifenoles son conocidos por su actividad antioxidante.

Los polifenoles son hallados en altas concentraciones en ciertas macroalgas marrones, como Ascophyllum nodosum. Esta variedad contiene 14% de polifenoles del peso seco, comparado con el 2-3% de las plantas terrestres. Esta alta concentración, junto con la facilidad de cultivo, cosecha y procesamiento puede hacerlos más atractivos como una fuente barata para los suplementos nutricionales, dijo el líder del proyecto Ian Rowland, un profesor de nutrición humana en la University  of Reading.

Los expertos creen que los polifenoles de las macroalgas han sido poco investigados. “Hay muchos estudios indicativos ahí” resalta Garry Duthie, profesor de ciencia nutricional en la University of Aberdeen, quien jefatura el grupo de productos naturales en el Rowett Institute of Nutrition and Health. “Pero no estoy consciente si algunos de los polfenoles de las macroalgas u otros tiene beneficios probados para la salud en cantidades nutricionales relevantes”.

En contraste, los polifenoles de las plantas terrestres ya vienen siendo usados ampliamente como ingredientes de alimentos funcionales y suplementos de los alimentos. “Las macroalgas también contienen compuestos similares a las plantas terrestres” dijo Rowland al medio Youris, agregando: “pero los phlorotannins son únicos a ciertas macroalgas”. La actividad y biodisponibilidad de estos phlorotannins están dentro de los objetivos del proyecto. Ellos pueden abrir una puerta para una mayor explotación de los recursos marinos.

Mayor información sobre el proyecto SWAFAX aquí.