Roma, Italia.- La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) u la Organización Mundial de la Salud (OMS) convocaron a una consulta mixta de expertos sobre los riesgos y beneficios del consumo de pescado que se realizó en enero del año 2010.

Durante la consulta  los participantes examinaron los datos sobre las concentraciones de nutrientes (ácidos grasos de cadena larga n-3) y determinados contaminantes químicos (metilmercurio y diotoxinas) en una serie de especies de peces y mariscos, y compararon los beneficios del consumo de pescado y el aporte de nutrientes para la salud, con los riesgos asociados a los contaminantes presentes en el pescado.

La Consulta de expertos formuló las conclusiones siguientes:
 
- El consumo de pescado aporta energía, proteínas y otros nutrientes importantes, entre ellos, los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga n-3 (AGPICLn3).
 
- Comer pescado forma parte de las tradiciones culturales de muchos pueblos, y para algunas poblaciones el pescado es una fuente primordial de alimento y de nutrientes esenciales.
 
- En la población general adulta, el consumo de pescado, en particular de pescado graso, reduce el riesgo de muerte por coronariopatías. No hay evidencias probables ni convincentes de que la exposición al metilmercurio entrañe riesgo de coronariopatías. Los riesgos potenciales de cáncer asociados a las dioxinas son muy inferiores a los beneficios confirmados del consumo de pescado para la salud coronaria.
 
- Cuando se comparan los beneficios de los AGPICLn3 con los riesgos del metilmercurio en mujeres en edad fértil, se constata que en la mayoría de las circunstancias evaluadas el consumo materno de pescado reduce el riesgo de deficiencias del desarrollo neurológico en la progenie, comparada esta con la de las mujeres que no comen pescado.
 
- Cuando la exposición materna a las dioxinas (procedentes del pescado y de otras fuentes alimentarias) no supera la ingesta mensual tolerable provisional (IMTP) de 70 pg/kg de peso corporal establecida por el JECFA (para las PCDD, los PCDF y los PCB coplanares), el riesgo para el desarrollo neurológico del feto es insignificante. Con niveles de exposición materna a las dioxinas (procedentes del pescado y de otras fuentes alimentarias) superiores a la IMTP, puede que dicho riesgo ya no sea insignificante.
 
- Los datos disponibles hoy por hoy en lactantes, niños de corta edad y adolescentes son insuficientes para elaborar a partir de ellos un marco cuantitativo de los riesgos y los beneficios del consumo de pescado para la salud. Con todo, las pautas de alimentación saludables que incluyen el consumo de pescado y se instauran a edades tempranas influyen en los hábitos alimentarios y la salud durante la vida adulta.

Referencia:
FAO/OMS, 2013. Informe de la Consulta mixta de expertos sobre los riesgos y los beneficios del consumo de pescado. Roma, 25-29 de enero de 2010. FAO, Informe de Pesca y Acuicultura Nº 978. Roma, FAO. 54 pp.