Portugal.- La combinación de un azúcar derivado de las conchas de cangrejos y camarones con nanomateriales puede tener aplicaciones que incrementen la regeneración de los huesos y la cicatrización de heridas.

Una revisión de las últimas investigaciones publicada en la revista Science and Technology of Advanced Materials provee un panorama de los diferentes nanomateriales que vienen siendo probados en combinación con el quitosano, los métodos usados para preparar los materiales y las propiedades resultantes que la hacen adecuada para aplicaciones en el campo biomédico.

El quitosano es un azúcar extraído de las conchas de camarones y cangrejos, y es conocido por sus propiedades biocompatible, biodegradable, antibacteriano, antifúngico, analgésico y hemostático. Esto lo convierte en un excelente candidato para numerosas aplicaciones biomédicas, sino es por el hecho de que tiene una limitada fortaleza mecánica. Los científicos están trabajando en desarrollar compuestos, que combinan el quitosano con “nanorellenos”, hagan más fuerte el material.

Los científicos han encontrado cierto éxito en combinar nanopartículas de vidrio bioactivas con quitosano para desarrollar injertos óseos sintéticos. Los vidrios bioactivos en el biomaterial se enlazan bien a estructuras fisiológicas como los huesos.

Referencia (abierto):
Duarte Moura, João F. Mano, Maria C. Paiva, Natália M. Alves. Chitosan nanocomposites based on distinct inorganic fillers for biomedical applications. Science and Technology of Advanced Materials, 2016; 17 (1): 626 DOI:10.1080/14686996.2016.1229104
http://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/14686996.2016.1229104