MADRID.- Grupo Balfegó presentó ayer en Madrid las conclusiones del informe científico “Posibles efectos del Plan de Recuperación del atún rojo en algunas pesquerías españolas”, realizado por José Luis Cort, del Instituto Español de Oceanografía.
El mencionado informe arroja datos positivos sobre los efectos del Plan de Recuperación del Atún Rojo ya que demuestra que desde el año 2007 se han dejado de capturar anualmente un mínimo de 840.000 ejemplares en el Mediterráneo occidental y central. El año 2007 es precisamente la fecha en que entró en vigor el Plan y, con él, la prohibición de pescar atunes rojos de menos de 30 kilos de peso (de entre 1 y 4 años de edad).
Esta cifra se basa en las capturas de 83 barcos de Italia, Francia y España, registrados en el ICCAT (Comisión Internacional para la Conservación del Atún Rojo). La cifra real podría ser mucho mayor si considerásemos las capturas del resto de flotas de cerco de menor tamaño que pescaban en el Mediterráneo. En consecuencia, los resultados del informe indican que durante las últimas tres temporadas de pesca del atún rojo se han dejado de capturar, como mínimo, 2,5 millones de ejemplares juveniles en el Mediterráneo occidental y central.
Las observaciones de campo realizadas por los investigadores tanto en la pesquería de las almadrabas como en el golfo de Vizcaya del año 2009 confirman estas cifras, ya que se está identificando una mayor población de atunes de entre 2 y 6 años. (ver informe IEO)
Gracias a estos datos científicos que analizan los efectos del Plan de Recuperación diseñado por el ICCAT, se puede constatar una evolución positiva que empieza ya a notarse en las principales zonas pesqueras del Mediterráneo. Este cambio de tendencia en la evolución de la especie refuerza la vigencia del mencionado Plan, que cuenta con el apoyo de numerosos países, entre ellos España.
En este sentido, las industrias pesqueras, entre ellas Grupo Balfegó, son partidarias de mantener y reforzar las múltiples medidas de control que se contemplan en él y seguir analizando científicamente la evolución de la especie para confirmar que, efectivamente, se está logrando invertir la tendencia.
Por un nuevo Modelo Regional de Pesca Además de estas conclusiones, este año también se ha conocido un nuevo estudio realizado por la doctora Gordoa del CSIC, que ha demostrado científicamente que los atunes capturados en vivo por la flota de cerco y mantenidos en las jaulas de transporte, continúan su ciclo reproductor. Este hallazgo es una importante contribución a la sostenibilidad de la especie.
El informe de la doctora Gordoa apunta también que el periodo de mayor intensidad reproductora del atún rojo se concentra entre el 15 de junio y el 2 de julio. Por tanto, las actividades de pesca de atún rojo realizadas en los meses anteriores a la reproducción pueden mermar la viabilidad de los huevos-larvas de los atunes capturados.
Por todo ello, desde Grupo Balfegó se considera oportuno y necesario, proponer un nuevo MODELO REGIONAL DE PESCA que, cumpliendo con las medidas de protección actuales de la especie, consiga maximizar la viabilidad de la reproducción de los atunes capturados. Con el nuevo modelo, estaremos realizando una aportación indudablemente positiva a la sostenibilidad de la especie y también estaremos permitiendo una mayor eficiencia de los buques pesqueros, sin ningún efecto negativo para la especie. Un modelo regional de pesca como el que proponemos debe ser también estable, para dar garantías de futuro a una actividad empresarial que emplea a más de 200 personas pero que también soporta un elevado riesgo.
Una de las principales normas que deberían regir en este nuevo modelo es exigir a todas las instalaciones de engorde que reciban las capturas de los barcos que operen en esta ZONA FAO 37.1.1, que las jaulas de transporte en las que se hayan introducido las capturas de ese año, permanezcan en la zona natural de reproducción, hasta el día 2 de julio.
La inclusión del atún rojo en la lista CITES sería un error con los datos científicos actuales Durante los últimos meses, desde diversas organizaciones y países de la Unión Europea, se ha iniciado una campaña para la inclusión del atún rojo en la lista de CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies de Flora y Fauna Salvaje en Peligro de Extinción). Esta campaña ha contado con el apoyo sorprendente de algunos países como, por ejemplo, Francia.
En este sentido, Grupo Balfegó reclama que la Comisión Europea mantenga una posición coherente, defendiendo, tal y como ya hizo el año pasado, las resoluciones del ICCAT. Esta es la postura más lógica si tenemos en cuenta que, durante este año, no se ha conocido ningún informe científico que avale optar por medidas más restrictivas. Si el Plan de Recuperación está funcionando, tal y como está quedando demostrado, la Comisión Europea debería seguir apoyando la aplicación de este Plan en todos los países miembros afectados.
En estos momentos, tenemos una gran oportunidad para que desde la Unión Europea, siguiendo el ejemplo de España, se impulse un cambio de actitud en el resto de países miembros, para que reduzcan y controlen su flota y demostrar al mundo que se deben (y se pueden) gestionar los recursos pesqueros con responsabilidad.
Un buen momento para confirmar esta apuesta por una política pesquera del atún rojo que garantice la continuidad de la especie pero también aporte estabilidad a las industrias pesqueras que actúan de forma responsable, será la próxima Asamblea de la ICCAT, que se celebrará en Recife (Brasil) del 6 al 15 de noviembre.
La situación real en el caladero balear Por otro lado, en los últimos meses, algunos grupos ecologistas han aumentando la presión para impulsar el cierre del caladero balear, una de las zonas de pesca del atún rojo en el Mediterréneo Occidental. En este sentido, tanto los datos del informe del IEO como un informe publicado hace meses por la doctora Gordoa del CSIC, corroboran que el caladero balear, al igual que sucede en otras zonas, está evolucionando positivamente.
El informe considera que el caladero se encuentra ahora en un nivel de protección muy superior al de otras áreas de reproducción del atún rojo del Mediterráneo. Las estadísticas demuestran que no se ha producido un descenso de la biomasa en dicho caladero durante los últimos siete años. En este periodo, los barcos analizados – pertenecientes a la flota de Grup Balfegó – han mantenido una línea estable de pesca en torno a las 11 toneladas diarias (CPUE), lo que significa que el caladero balear ha mantenido o aumentado sus niveles de biomasa.
En este sentido, las estadísticas de las capturas realizadas por los dos barcos cerqueros de Grup Balfegó demuestran fluctuaciones durante los últimos siete años completados, pero con una tendencia alcista que se ha confirmado especialmente durante el 2008 y también el 2009.
Si se confirma esta tendencia, se podrá concluir que las medidas de recuperación de la especie implementadas por la ICCAT en 2007 también están empezando a dar sus frutos en el caladero balear.
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