Roma, Italia.- Las mujeres representan cerca de la mitad de las 180 millones de personas en todo el mundo que trabajan en la pesca y la acuicultura. Los roles que cumplen las mujeres en los sectores pesca y acuicultura varían dentro de regiones, países, distritos y villas. Sin embargo, a pesar del importante rol que cumplen las mujeres, son “invisibles” para los funcionarios públicos, quienes asumen que tradicionalmente la pesca y acuicultura están principalmente dominados por los varones.

Con el objetivo de resalta las desigualdades de género en la cadena de valor de la pesca y la acuicultura, FAO publicó el estudio “Good practice policies to eliminate gender inequalities in fish value chains” que tiene como propósito orientar algunas buenas prácticas en las políticas que conduzcan a un incremento sustentables en la producción, procesamiento y comercialización de los productos pesqueros, incrementando de esta forma los ingresos de las mujeres, y los de su familia.

De acuerdo con el documento, los formuladores de políticas en todo el mundo tradicionalmente han asumido que la pesca es dominada por los varones. La agenda política por décadas a dado prioridad a la esfera de la producción donde generalmente los varones domina, y han relegado las actividades de procesamiento y comercialización, donde las mujeres juegan un rol clave.

A pesar de la significativa presencia de las mujeres en el sector, los sistemas de recolección de datos en la mayoría de los países en desarrollo fallan al capturar las contribuciones de la pesca y acuicultura a pequeña escala al empleo, producción y consumo.

Por otro lado, el informe destaca que hay una considerable evidencia empírica de las serias desventajas de las mujeres en el acceso a los recursos de la pesca y la acuicultura; la falta de control de los productos de su trabajo y/o ingresos de las ventas; y su baja representación en las organizaciones de profesionales o comunales. Además se destaca que la eliminación de las desigualdades de género conducirá a beneficios sustanciales como:

- Incremento de la productividad, producción e ingresos;
- reducción de las pérdidas postcosecha y mejora de la calidad;
- mejora de la seguridad alimentaria y nutrición;
- mejora de la gestión de los recursos naturales a través del empoderamiento de las mujeres en la comunidad.

Referencia:
FAO. 2013. Goof practice policies to eliminate gender inequalities in fish value chains.
http://www.fao.org/docrep/019/i3553e/i3553e.pdf