Xornal Galicia Maritima, España.

La producción global de pescado rebasa ya los 143 millones de toneladas, la acuicultura consolida su posición como responsable del crecimiento registrado en las últimas décadas, tras estancarse la producción de la pesca alrededor de los 90 millones de toneladas.

La producción global de pescado alcanzó en 2006 un total de 143,6 millones de toneladas frente a los 142,7 millones de toneladas registradas en 2005; de este total, la aportación de la acuicultura sigue en aumento frente al estancamiento de la pesca extractiva. Así se recoge en la última edición de “El estado de la pesca y la acuicultura”-SOFIA por sus siglas en inglés-, la publicación de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que, periódicamente, refleja la situación de las industrias pesquera y acuícola a nivel mundial. Este informe fue presentado por la organización recientemente, coincidiendo con la celebración de la 28ª sesión del Comité de Pesca de la FAO (COFI), que se desarrolló en Roma entre el 2 y el 6 de marzo.

Además de presentar las nuevas estadísticas de producción, el SOFIA hace un repaso de las cuestiones de interés para los sectores de la pesca y la acuicultura, como la influencia del cambio climático, la existencia de normas y sistemas de certificación privados y públicos, o los retos que plantean los recursos genéticos marinos en aguas internacionales.

10 MILLONES DE TONELADAS EN CUATRO AÑOS

Analizando la evolución de la producción global en los últimos años, se aprecia claramente como su aumento en 10 millones de toneladas entre 2002 y 2006 debe atribuirse completamente a la acuicultura, ya que la producción pesquera está estabilizada ligeramente por encima de los 90 millones de toneladas. Por el contrario, en ese mismo período, la acuicultura pasó de producir 40,4 millones de toneladas a 51,7 millones de toneladas. Con este incremento, se confirma que la “acuicultura sigue creciendo a un ritmo mayor que otros sectores de producción de productos de origen animal”, afirman en el SOFIA 2008.

Además, esta producción desempeña “una función cada vez más importante para satisfacer la demanda de pescado y productos pesqueros para consumo humano”, afirman en este informe. Así el crecimiento de la producción de acuicultura (10 millones de toneladas en menos de cinco años) llevó a esta actividad a aportar el 47% de todo el pescado destinado al consumo humano en 2006, cuando en 1986 únicamente alcanzaba el 14%. Precisamente en 2006, el suministro de pescado total per cápita procedente de la acuicultura se estimó en unos 7,8 kg, aunque, considerada aisladamente la producción de China, en este país, esta cantidad asciende a 26,5 kg y en el resto del mundo a 3,3 kg.

DESCIENDE LA TASA DE CRECIMIENTO

A pesar de los buenos datos registrados en las últimas décadas, la tasa de crecimiento de la acuicultura ha comenzado a disminuir en los años más recientes, pasando de un 11,8% en el período 1985-1994 al 7,1% en el decenio siguiente. Este descenso se ha reflejado en la cantidad de pescado o productos pesqueros disponibles per cápita que, tras aumentar en la década de los 90 y en los primeros años del siglo XXI, parece estar estabilizándose. Estas tendencias llevan a los autores de este informe a afirmar que “la duda está en si los suministros per cápita de pescado destinado al consumo humano se mantendrán estables o alcanzarán un máximo en el futuro próximo y empezarán luego a disminuir”. Además, añaden, que “la suposición popular de que la producción de la acuicultura aumentará en la medida en la que lo haga la demanda, y de que lo hará en unos volúmenes que igualarán prácticamente el crecimiento de la demanda, es desafortunada, puesto que transmite de forma subrepticia el mensaje de que hay un grado considerable de automatismo en la respuesta esperada de la acuicultura y, por tanto, poca necesidad de habilitar políticas públicas”, cuando, precisamente, estas políticas “son esenciales para el crecimiento constante y sostenible del sector”.

EL DOMINIO DE CHINA

En 2006, la contribución china al suministro mundial acuícola ascendió a un 67% (49% en valor), situando al país como el principal productor mundial. La producción china determina el dominio de las regiones de Asia y el Pacífico, que en 2006 aportaron el 89% de la cantidad total y el 77% del valor total de la producción acuícola.

Del análisis realizado por los autores del informe tomando la evolución de la producción por áreas entre 1970 y 2006, se desprende que “el crecimiento no ha sido uniforme. La región de América Latina y el Caribe presenta la mayor tasa de crecimiento medio anual (22,0%), seguida por el Cercano Oriente (20,0%) y África (12,7%). La producción acuícola de China aumentó a una tasa media anual del 11,2% en el mismo período. No obstante, recientemente la tasa de crecimiento de China ha disminuido al 5,8% desde el 17,3% en la década de 1980 y el 14,3% en la de 1990. De igual manera, el crecimiento de la producción en Europa y en América del Norte se ha frenado de forma sustancial un1 % anual desde 2000”.

A juicio de sus autores, las diferencias en las tasas de crecimiento se justifican porque, “en las economías desarrolladas, el estancamiento de la producción en sectores establecidos, como el de la acuicultura, suele ser un signo de una tecnología de cría bien desarrollada y un mercado bien establecido” y “cuando la acuicultura llega a establecerse en regiones pobres de países en desarrollo, no es probable que se expanda a un ritmo muy diferente al del conjunto de la economía”. Por el contrario, “en los lugares en los que la acuicultura es nueva, el crecimiento puede ser rápido, en especial en las economías desarrolladas”. Pero en el propio informe reconocen que estas afirmaciones no explican la rápida tasa de crecimiento en algunos países africanos con escaso nivel de desarrollo, circunstancia que achacan a las especiales condiciones que se da en estas naciones, en las que el nivel de partida de la actividad es muy bajo y confluyen la entrada de capital y conocimientos extranjeros con un apoyo público decidido a la expansión de este sector.

CRECE LA PRODUCCIÓN EN AGUAS SALOBRES

Las aguas dulces constituyen el origen mayoritario de la producción acuícola de pescado, crustáceos y moluscos (con un 58% en cantidad y 48% en valor en 2006). La acuicultura marina contribuye, por otra parte, con un 34% en producción y en un 36% en valor total, mientras que la actividad en aguas salobres solamente representó en 2006 el 8% de la producción pero aportó el 16% del valor total, “hecho que refleja la prominencia de los crustáceos y peces de aleta de gran valor”, explican en el informe. Desde 2000, es precisamente la acuicultura en aguas salobres la que ha presentado un crecimiento mayor en volumen (11,6% anual), aunque el incremento en valor únicamente ha ascendido un 5,9%. En el mismo período, los incrementos medios anuales en aguas dulces y aguas marinas han sido del 6,5 % y del 5,4 % en volumen, y del 7,8 % y del 8,3 % en valor, respectivamente.

PECES DE AGUA DULCE, EL PRINCIPAL GRUPO

Analizando la producción global por grupos de especies, el dominio corresponde a los peces de agua dulce, que, en 2006, totalizaron una producción de 27,8 millones de toneladas por un valor de 29.500 millones de dólares. Los moluscos constituyen el segundo grupo, con 14,1 millones de toneladas y 11.900 millones de dólares, y los crustáceos se sitúan a continuación, con únicamente 4,5 millones de toneladas de producción, pero con un valor de 17.950 millones de dólares. Este último grupo experimentó un acusado crecimiento entre 2000 y 2006, al igual que sucedió con los peces marinos. Por el contrario, según el SOFIA 2008, “el incremento de la producción de otros grupos de especies ha comenzado a ralentizarse, y la tasa total de crecimiento, aunque sigue siendo elevada, no alcanza el valor de los últimos dos decenios”.

Actualmente, la acuicultura aporta el 76% de la producción mundial de peces agua dulce y el 65% de la producción de moluscos y peces diadromos. En el caso de los crustáceos, tras su elevado crecimiento en los últimos años, la acuicultura supuso ya el 42% de la producción mundial en 2006 y, en ese mismo año, aportó el 70% de los peneidos (gambas y langostinos) producidos en todo el mundo.

Combinando el análisis de países y especies, se comprueba que la producción de los principales grupos de especies está dominada por un número reducido de países. Así, por ejemplo, China produce el 77 % de las carpas y el 82 % del suministro mundial de ostras; el 88 % de los peneidos) provienen también de la región asiática y los cinco mayores productores (China, Tailandia, Viet Nam, Indonesia y la India) suministran el 81 % del total; y la producción de salmón está liderada por Noruega y Chile, que representan el 33 % y el 31 %, respectivamente, de la producción mundial.