Noruega.- Los importadores están encontrado soluciones, mientras que los chinos reciben la peor calidad y un salmón noruego más caro. La disertación doctoral de Xianwen Chen incluyó las preferencias del consumidor, simulaciones del mercado y el comercio internacional de pescado. Chen es un investigador de los mercados de los alimentos de origen acuático, preferencias del consumidor y comercio con China y Francia.

Chen ha investigado las exportaciones del salmón noruego a China en su disertación doctoral. China ha boicoteado el salmón de Noruega después de la concesión del Premio Nobel de la Paz en el año 2010. Las entrevistas con los exportadores noruegos, los importadores chinos y los representantes del Norwegian Seafood Council, además del análisis de las estadísticas de comercio regional e internacional, confirman la “campaña del salmón” contra Noruega.

“Las personas en el comercio de pescado, sin embargo, han encontrado métodos para sortear las sanciones, incluso ingresando el salmón a china a través de Hong Kong y Vietnam” dijo Chen. Esta solución hace que los productos sean más caros y se reduzca la calidad. En realidad, el salmón noruego no ha perdido cuota en el mercado de China, sino que se ha incrementado un poco desde el año 2010. No obstante, los chinos están pagando un precio más alto por salmón noruego de menor calidad.

Ecoetiquetado de los alimentos de origen acuático para los franceses

En un estudio diferente, los consumidores franceses fueron enfrentados con dos productos que estuvieron ecoetiquetados con dos marcas diferentes: la marca Marine Stewardship Council’s (MSC) para el etiquetado de pescado silvestre proveniente de pesquerías sostenibles y una marca francesa para la piscicultura orgánica (Agriculture Biologique – AB). Los consumidores estaban dispuestos a pagar un 10% más por productos ecoetiquetados, y un poco más por los etiquetados con AB que con MSC.

“Esto probablemente se explica por que la etiqueta francesa AB que representa la piscicultura orgánica es más familiar para las personas” dijo Chen.

En otro estudio, los consumidores franceses recibieron información negativa sobre la producción de pescado, independiente de si fue etiquetado con MSC, AB o no tenia marca. Los consumidores franceses no confían plenamente en las ecoetiquetas.

“Cuando ellos tuvieron que elegir entre los productos de alimentos de origen acuático después de recibir información negativa sobre el ambiente donde los peces fueron capturados o criados, ellos estaban dispuestos a pagar más por los productos con etiquetado ecológico” destacó Chen.

Chen usó modelos estadísticos para simular el mercado de alimentos de origen francés en diferentes escenarios.