Países Bajos.- La rápida expansión de la industria de producción de granos y una tendencia  la disminución de las importaciones de alimentos de origen acuático, proveen la plataforma ideal para que Brasil eleve su producción acuícola, sugiere un nuevo informe elaborado por Rabobank International.

Según el medio Seafood Source, el informe: “Feeding Nemo – Turning Brazil’s Economic Turmoil into Seafood Business Opportunities,” pronostica que la producción de tilapia (Oreochromis niloticus) se incremente en 10% al año, superando las 490 000 toneladas en el año 2020. Adicionalmente, la producción de tambaqui (Colossoma macropomum) se proyecta que alcanzará las 330 000 toneladas en el mismo período.

Gran parte de la expansión se apoyará en la rápida expansión en la producción de granos en Brasil particularmente en el oriente medio, donde la abundante oferta, junto con la logística subdesarrollada, actúan para mantener los precios de los granos relativamente bajos. Las perspectivas del sector también mejoraron por un tipo de cambio débil, junto con una disminución de la rentabilidad y competitividad de los exportadores acuícolas claves, lo que permitirá que la acuicultura brasileña se desarrolle en los próximos años, destaca el informe.

Rabobank cree que Brasil tiene todos los ingredientes para convertirse en una “superpotencia de acuicultura”, pero dijo que no había razones por la cual la producción acuícola del país es una fracción de China, Indonesia o Noruega. Incluso en América Latina, Brasil está detrás de Chile y Ecuador, países que tienen industrias acuícolas exportadoras.

“La combinación de burocracia y insuficiente legislación, infraestructura e inversión para los grupos locales y multinacionales de alimentos de origen acuático, así como una moneda altamente sobrevalorada volvieron a las importaciones muy competitivas a los largo de la última década, lo que desalentó el desarrollo del sector” destaca el informe.

“Desde entonces, sin embargo, y en particular a partir del 2014, cambios importantes tomaron lugar, especialmente por el lado macroeconómico. Brasil está pasando por la agitación política y la crisis macroeconómica, con una inflación alta y un aumento de la tasa de desempleo, produciendo lo que algunos describen como la crisis económica más grave que ha enfrentado jamás”.

El informe indica que este escenario económico viene acompañado por una considerable devaluación del real brasileño, que ha caído de alrededor de BRL 2 por dólar de EEUU a inicios del 2013 a BRL 3.30 por dólar de EEUU en junio del 2016.

Se espera que la moneda caerá más hasta los BRL 3.50 por dólar de EEUU durante el segundo semestre del año, con implicaciones para todas las industrias domésticas, especialmente para aquellas que compiten con las importaciones, como el sector acuícola, dice el informe.

Actualmente, Brasil permanece dependiente de los productos de alimentos de origen acuático importados. Según el Ministerio de Agricultura de Brasil, el 30% de todo el pescado consumido en el países proviene de otros países, y las importaciones crecieron a una tasa anual de 11% desde el 2005 al 2014. Pero Rabobank encontró que esta tendencia viene cambiando desde el 2015 con la caída de la moneda brasileña.

“La demanda por alimentos de origen acuático que las importaciones habían creado, al menos en parte, necesitan ser cubiertos por producciones locales de pescado y camarón. Esto podría proveer una oportunidad única para que los productores acuícolas aumenten su producción, inicialmente proveyendo productos para el mercado doméstico y, en pocos años, tal vez ubiquen a Brasil entre los principales exportadores de alimentos de origen acuático” destaca el informe.

De hecho, Brasil está en una posición única para satisfacer la creciente demanda del mercado mundial por productos pesqueros. Esto se debe en parte a la posición del país cuando se considera su potencial para expandir la producción de granos, especialmente de maíz y soja, los dos ingredientes más usados en los piensos para peces. En lo que respecta, Brasil ha incrementado dramáticamente su producción total de granos durante la última década, con una producción combinada de maíz y soja de 88 millones de toneladas en el 2006 a cerca de 160 millones de toneladas en el 2016. Al mismo tiempo, la deficiente infraestructura ha generado que la disponibilidad del grano local sea alta, y los precios locales sean bajos.

Tilapia

En Brasil, la tilapia ahora es la segunda industria acuícola y con “un particular futuro brillante” dijo el informe. El Estado de Parana, en el sur de Brasil, es el principal productor de tilapia, representando más del 25% de la producción nacional. Una de las principales razones para la tendencia al crecimiento en el sector de la tilapia ha sido la buena tasa de conversión del alimento, el cual es alrededor de 1.4, según el EMBRAPA y CNA.

“Con la ayuda de un capital bastante bajo y la tecnología baja, los productores pequeños y medianos en Brasil pueden generar un 20% de margen de ganancia en el cultivo de tilapia” destaca Rabobank.

“Con una fuerte aceptación en el mercado doméstico, se espera que el sector evolucione, inicialmente creciendo para proveer al mercado doméstico y potencialmente sustituir las importaciones de alimentos de origen acuático. Debido a que es criado localmente y es un pescado de relativamente bajo costo, la tilapia es ideal para un ambiente en recesión. En el mediano plazo, el próximo estado de desarrollo será ingresar al mercado de exportación de filete fresco, mientras que en el largo plazo, será posible competir con China en el mercado de filete congelado”.

Tambaqui

Mientras tanto, el tambaqui que tiene la preferencia doméstica y es conocida como cachama o gamitana en otros países sudamericanos, es fácil de cultivar, tiene pocas enfermedades y es bastante resistente a los cambios ambientales.

Comparado con la tilapia, el tambaqui tiene un mayor costo de producción debido a su tasa de conversión del alimento, Pero, según Embrapa, los precios de tambaqui para los productores son más altos que los precios de tilapia, lo cual es una ventaja competitiva en términos de rentabilidad por kilogramo producido para la especie amazónica, indica el informe.

Camarón

De acuerdo con el informe de Rabobank, después de dos décadas de estancamiento, la industria camaronera en Brasil tiene el potencial de crecer significativamente, aunque las enfermedades permanecen como una amenaza.

El informe indica que el brote de la mancha blanca que causó una disminución en la industria en el 2015 ha continuado afectando su rendimiento en el 2016. Sin embargo, también hay otros factores que trabajan a favor de la industria.

La industria ha estado aislada de las importaciones debido a las tasa y barreras de bioseguridad, y los brotes de enfermedades en otros países productores de camarón han hecho que muchos importadores en EEUU, UE, Japón y China miren a Brasil para retorne como un exportador.

El informe también puntualizó que la innovación en la industria y el incremento de la presencia de empresas acuícolas líderes en Brasil son razones que dan esperanza sobre la industria camaronera brasileña.