Suecia.- Un nuevo estudio analiza cómo impactos como el cambio político, los desastres naturales, las enfermedades y la pesca excesiva han afectado la pesca de captura y la acuicultura en todo el mundo.

En las últimas décadas, se han registrado numerosos colapsos en los sistemas de alimentos, como el colapso de la pesquería del bacalao en los año 90 en Newfoundland, y la crisis de los granos en el 2008, por citar algunos.

Analizar estos eventos tiene valor para conocer y aprender sobre lo que convierte a estos eventos es un impactos negativo. Al respecto, Lisa Deutsch, investigadora del Stockholm Resilience Centre, explica “Ejemplos históricos de los colapsos pueden brindar consideraciones políticas para responder a los impactos y aprender de estos ejemplos ayudará a identificar los riesgos y oportunidades para construir la resiliencia en el sistema alimentario global”.

Aun cuando muchos casos han sido estudiados en detalle, pocos análisis han adoptado un enfoque más generalizado, basado en datos para detectar y comprender por qué han ocurrido los colapsos en el sistema alimentario.

Deutsch, junto con el investigador del centro Max Troell y otros colegas exploraron eso. En un informe publicado en Global Environmental Change, los investigadores aplicaron un enfoque basado en los datos para entender las pesquerías mundiales y los colapsos que sufrieron entre 1976 y 2011.

Diferencias en el mundo

La examinar los colapsos que ocurren en las pesquerías globales, los investigadores evaluaron la producción de alimentos de origen acuático en 127 países entre 1976-2011, usando las estadísticas de FAO. Ellos caracterizaron la producción de pescados y mariscos en dos sistemas diferentes: acuicultura y pesca, y evaluaron diferentes tipos de impactos como políticos, desastres naturales, enfermedades, sobrepesca, etc.

En un período de tiempo de 35 años, los análisis permitieron identificar un total de 48 colapsos en la producción de pescados y mariscos de todo el mundo. Aun cuando no hubo diferencias en el número de colapsos por región, el estudio encontró que la tasa de colapsos para los sistemas de producción de pescados y mariscos fueron más altas en el Caribe y América Central, seguido por África, Asia y Europa, respectivamente.

Aún cuando el Caribe, América Central y África experimentaron los mayores colapsos, ellos también se recuperaron más rápido, mientras que un colapso en la producción de pescados y mariscos en Asia o Europa tiende a ser mayor. Los factores políticos también tienden a ser el mayor impulsor de colapsos en la producción de alimentos de origen acuático.

“En general, las distribuciones de las magnitudes y los tiempos de recuperación son asimétricas, debido a que la mayoría de colapsos son pequeños y la mayoría se recuperan rápido” dijo Jessica Gephart, autora del estudio.

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