San Miguel, El Salvador (La Prensa Gráfica).- El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) con el Ministerio de Economía (MINEC) capacitan a miembros de cooperativas de Usulután, en su mayoría ubicadas en la zona del Bajo Lempa, sobre la adecuada producción de camarón y cómo hacer para que su producto comience a ser exportado.

Gustavo Portillo, director del Centro de Desarrollo de la Pesca y la Acuicultura (CENDEPESCA), dependencia del MAG, explicó que llevan a cabo una serie de talleres con representantes de 30 cooperativas camaroneras del departamento de Usulután, con los cuales buscan que los productos que ofrecen tengan un valor agregado al actual.

Portillo dijo que el mercado internacional exige ciertos estándares de calidad para comprar el camarón, por lo que considera que es necesario que los productores salvadoreños los conozcan, para que intenten perfeccionar sus procesos de cultivo.

“Estamos realizando talleres sobre la sanidad que tiene el camarón desde el estanque hasta que llega a la planta de proceso. Mejorar la parte de producción y la variedad, ya que el mercado pide el camarón tradicional, de repente lo pide sin cola, sin cabeza, y otros aspectos como que el camarón siga el encadenamiento frío que le agrega valores a la producción tradicional”, explicó el funcionario de CENDEPESCA.

Según Portillo, las capacitaciones que reciben los productores tienen que ver con la necesidad de mejorar las capacidades de producción y que se puedan acostumbrar a las formas de procesamiento.

De acuerdo con el director, el MAG cuenta con técnicos encargados de mostrar y acompañar los nuevos procesos de producción.

Por su parte, el MINEC pretende equipar y construir dos plantas de tratamiento en Jiquilisco, para los productores de la zona. “Ahí no solo van a tener los estanques, sino también la planta de procesamiento”, manifestó el director de CENDEPESCA.

Sin intermediarios

La idea, tanto del Ministerio de Agricultura como la de Economía, es que los productores comercialicen el camarón directamente, sin necesidad de intermediarios, como lo hacen muchos en la actualidad.

Carlos Parada, representante de la Cooperativa Sompopero del cantón Tierra Blanca, de Jiquilisco, manifestó que la presencia de los intermediarios los hace estancarse en cuanto al crecimiento tanto individual como el que concierne a la cooperativa.

“Antes no teníamos la idea de cómo comercializar el producto y siempre lo hacíamos a precios bajos. Hay que trabajar en las metas que pretendemos, darle el valor agregado al producto y salir al mercado formal, dejar de trabajar con intermediarios; y el reto es ser distribuidores directos”, explicó Parada.

Mientras que Félix Arnulfo Ortiz, miembro de la Cooperativa Senderos de Paz de la comunidad San Hilario, también de Jiquilisco, consideró que con las capacitaciones recibidas en los últimos meses y aplicando lo aprendido lograron duplicar la producción, por lo que espera que al mejorar la variedad de camarón según las exigencias puedan expandirse y competir en los mercados.

“Antes artesanalmente sacábamos cinco camarones por metro cuadrado y hoy sacamos 10, con el acompañamiento técnico. Queremos producir más, darle mejor calidad y comenzar a exportar”, expuso el productor.