Algunas organizaciones viene preparando informes sobre el fraude en el pescado, la más grande asociación de comercialización de alimentos de origen acuático en EEUU dijeron que existe un problema fundamental, el mal etiquetado de los alimentos de origen acuático.

“La Food and Drug Administration necesita fortalecer su mandato para luchar contra el fraude en los alimentos. Esto se puede hacer fortaleciendo las leyes que ya existen en los libros” dijo el presidente del National Fisheries Institute, John Connelly. “Solicitar nuevas leyes para combatir el fraude en el pescado sugiere que los grupos no entienden completamente el problema”.

La FDA mantiene una lista de nombres científicos aceptados comercialmente para los alimentos de origen acuático. Para los minoristas y los restaurantes no debe haber ninguna duda sobre como se denomina legalmente cualquier pescado.

Los miembros respetables de la comunidad de los alimentos de origen acuático vienen luchando contra el fraude en los alimentos de origen acuático desde el 2007 a través de Better Seafood Board (BSB).

“Decir que hay un problema no es lo mismo que tratar de resolverlo” dijo la secretaria de BSB, Lisa Weddig. “Nuestros miembros han sido agresivos en la erradicación de los miembros malos y estamos empujando a los reguladores a reforzar las leyes diseñadas para detener este tipo de actividad”.

La BSB resalta que en una comida o una etiqueta de venta al por menor, una prueba de ADN y la factura son requeridos para mostrar donde existe el problema en la cadena de abastecimiento de los alimentos de origen acuático.

Los consumidores deberían preguntar a los restaurantes y minoristas si la fuente de los alimentos de origen acuático provienen de un miembro de BSB.