Brasilia, Brasil.- Según los datos del Ministério da Pesca e Aquicultura (MPA), el promedio de consumo anual de pescado por habitante alcanzó los 11,17 kg en el 2011, los que representa un aumento de 14,5% más que el año 2010. Entre los años 2009 y 2010 el ritmo de crecimiento de la demanda fue de 7,9%. En dos años (2010 y 2011) el crecimiento de la demanda por alimentos de origen acuático aumentó en promedio 23,7%.

Este fenómeno de aumento acentuado del consumo de pescado, que se repite en otras partes del mundo, puede ser explicado por algunos factores, indicó Eloy de Sousa Araújo, Secretário de Infraestrutura e Fomento del MPA. “En los últimos años la condición de vida de los brasileños mejoró, la moneda nacional, el real, recuperó poder de compra y la población busca alimentos más saludables, siendo el pescado una excelente opción” destacó Eloy Araújo.

El crecimiento en el consumo fue confirmado con la divulgación del Boletín Estadístico de MPA sobre la producción brasileña de pescado en el año 2011, el más actual. El boletín permitió relacionar la producción nacional con las importaciones y exportaciones de pescado en ese año de referencia, además de evaluar en perspectiva los años anteriores y las tendencias del mercado.

“Hace una década los supermercados no contaban con espacio para la exposición de pescado congelado y frescos, que no era una característica de lo local; los supermercados desmitificaron eso y hoy encontramos tambaqui, pargo, entre otras especies” recuerda Eloy Araújo. Con el tiempo, los jóvenes descubrieron el sashimi de la culinaria oriental y los restaurantes de comida rápida en las ciudades pasaron a ofrecer pescado a sus clientes. También la industria innovó con productos de preparación más sencilla, de cortes y las pizzas de sabor a atún.

El crecimiento de la demanda motivo a la industria del pescado, sobre todo a la acuicultura,  que es la modalidad con mayor potencial para incrementar la producción. Hasta el año 2011, la producción acuícola en Brasil alcanzó las 628,7 mil toneladas, los que representó un crecimiento de 31,1% con relación al año anterior. Sin embargo, esto ha sido insuficiente para atender la demanda. En aquel año, la producción de pescado alcanzó los 1,43 millones de toneladas, de las cuales sólo 42 263 toneladas fue destinada a la exportación. Brasil requiere importar el 37% del pescado que consume.

Además del pescado nacional, los brasileños tradicionalmente aprecia el pescado de aguas frías, como el bacalao de Noruega y el salmón, proveniente de Chile, Argentina y de China. También, pescados más baratos provenientes de Asia comenzaron a llegar a la mesa de los brasileños.