El Salvador (La Prensa Gráfica).- El Centro de Desarrollo de la Pesca y la Acuicultura (CENDEPESCA) y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA, por sus siglas en inglés) han llevado a cabo el proyecto de Acuicultura de moluscos en la zona de la bahía de Jiquilisco (Usulután) y en algunos sectores del golfo de Fonseca (La Unión).

El proyecto consiste en el mejoramiento de la producción de moluscos, sobre todo el curil y el casco de burro. Mientras que en La Unión han cultivado la ostra del Pacífico.

Pero para ello han ejecutado un proceso que inició desde 2001 con la investigación del producto, para conocer sus fortalezas y debilidades; luego la producción de semilla y después el fortalecimiento de un laboratorio acuícola en Puerto El Triunfo, Usulután.

JICA y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) pretenden dar un impulso a los pescadores beneficiados en apoyarlos a mejorar la comercialización del producto.

“Ya creo que estamos logrando la meta de establecer la metodología del molusco, hemos capacitado a pescadores artesanales, tenemos que empezar a ver cómo vender el producto, de hecho estamos organizando reuniones con dueños de restaurantes de la zona oriental y también de San Salvador para buscar un beneficio económico a los pescadores”, expresó Yoshikazu Tachihara, representante del JICA.

Por su parte, Orestes Ortez, titular del MAG, manifestó que ha girado órdenes a CENDEPESCA para que el proceso de acompañamiento de la comercialización de los moluscos se haga a través de la división de Agronegocios que tiene el Ministerio de Agricultura.

“Ya estamos trabajando en unas tiendas bandera para dar a conocer el producto. Se va a enfocar en acompañar al pescador, la división de agronegocios hace inteligencia de mercado y será la que gestionará la manera en que se va a presentar el producto para que sea atractivo y se pueda vender”, aseguró Ortez.

El funcionario dijo que con el proyecto pretenden recuperar la zona de manglar, ya que los pescadores se enfocan actualmente en la producción y no en la extracción, así como reducir el trabajo infantil en la zona costera.

Asimismo, Kiyotaka Kani, jefe del proyecto, dijo que el objetivo es llegar a producir 5 millones de ostras del Pacífico y curiles.

“Estamos haciendo un esfuerzo por producir más semillas mensualmente. Además de apoyar a los pescadores en la capacitación, queremos que comiencen a comercializar sus productos”, explicó Kani.

Las semillas son donadas a las comunidades, quienes las vigilan y cultivan hasta que obtienen el tamaño adecuado para el consumo y comercialización.

Japón ha invertido casi $13 millones en el proyecto, el cual llega hasta junio del próximo año, por lo que los representantes de ese país le expresaron al titular del MAG la necesidad que el Gobierno retome el proyecto.

“Es importante este beneficio ya que nos permite obtener mejores ingresos y mejorar nuestra calidad de vida”, mencionó Víctor Argueta, pescador de la zona.