Tegucigalpa, Honduras (El Heraldo).- La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) envió a la Universidad de Arizona, Estados Unidos, muestras de camarón para que expertos estudien las causas de la mortalidad que reporta el sector acuícola hondureño.

 

Así lo dijo ayer el titular de la SAG, Jacobo Paz, desde Roma, Italia, después de trascender que productores mexicanos pretenden cerrar las fronteras al camarón hondureño por la supuesta presencia de enfermedades en las fincas que operan en Choluteca y Valle.

El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria (Senasa), de la Secretaría de Agricultura y Ganadería, aún no ha probado la presencia del Síndrome de Mortalidad Temprana (EMS, por sus siglas en ingles).Se espera que los resultados de la Universidad de Arizona estarán listos en seis días.

El EMS ha causado severos daños a la industria acuícola mexicana, principalmente en los estados de Sonora, Sinaloa y Nayarit, que es donde hay mayor cultivo de camarón.

La presencia de esa enfermedad en México, país al que Honduras exportó 15 millones de libras de producto congelado el año pasado, obligó a la SAG a tomar acciones para evitar el ingreso del EMS por las aduanas terrestres, especialmente El Amatillo, Valle.

Paz dijo que la mortalidad reportada por la camaricultura hondureña durante el primer ciclo de la presente cosecha se explica por el mal invierno el año pasado y por la poca lluvia durante 2015, lo que implica alta salinidad en las lagunas.

“Todo cambio en el microclima puede afectar negativamente la viabilidad en el cultivo de camarón”, subrayó el titular de la SAG, quien en los últimos años estuvo vinculado a empresa dedicadas a la industria acuícola nacional.

Ante la amenaza de México de negar el acceso al camarón hondureño, Jacobo Paz respondió que “primero vamos a demostrar que tenemos un protocolo para tratar la enfermedad y los mexicanos tienen que probarnos que la tenemos (EMS) antes de cerrar el mercado”. Se estima que la mortalidad de camarón oscilará entre 5% y 10% en la presente cosecha en Honduras, similar a los años anteriores.

Intervención

La mortalidad en la camaricultura hondureña tiene en alerta a los pequeños y medianos productores. Manuel Chavarria, presidente de la Asociación de Pequeños y Medianos Acuicultores del Sur (Apemasur), dijo que ellos son los más vulnerables a cualquier tipo de enfermedad, ya sea por limitaciones técnicas o económicas.

En ese sentido, dijo que la Secretaría de Agricultura y Ganadería debe intervenir lo más pronto para conocer cuáles son las causas que ha provocado la mortandad de camarones en fincas de Choluteca y Valle y así proceder a definir el plan de acción. Agregó que Apemasur aglutina a 2150 productores, quienes tienen 6,000 hectáreas de tierras, de las que 3,000 están cultivadas. Antonio Cano, gerente de Grupo Santa Inés, descarta severos daños a las grandes empresas camaroneras por la mortalidad registrada en 2015.