Brasilia, Brasil.- Un negocio que mueve en el mundo más de US$600 mil millones por año, siendo US$136 millones en exportaciones. Esto representa siete veces el negocio de la carne bovina y nueve veces la carne pollo. Estos número comprueban que la acuicultura y la pesca son un camino para el crecimiento brasileño.

 

Con la creación del Ministério da Pesca e Aquicultura (MPA), se registró en Brasil un aumento en el consumo y la producción de pescado. Sin embargo, todavía estamos lejos de nuestro potencial y de otros países. Para hacernos una idea, China (que lidera el ranking) produce cerca de 57 millones de toneladas, seguido por Indonesia (9 millones). En América Latina, los brasileños estamos por detrás de los chilenos, a pesar de que Brasil tiene una de las mayores reservas de agua dulce, tiene un litoral del más de 8000 kilómetros y tierras para desarrollar el sector pesquero y acuícola.

Sin embargo, este escenario se esta revirtiendo. En los últimos 13 años, a pesar de la producción brasileña en la captura se mantiene estable, en casi los 765 000 toneladas, la acuicultura dio un gran salto, de 278 mil toneladas a 707 mil toneladas. No obstante, la MPA tiene metas ambiciosas. Queremos llegar en el 2020 con cerca de 1.0 millón de toneladas en la pesca extractiva y 2.0 millones en el cultivo de peces.

Para esto, el MPA, además de otras acciones, desarrolló el Plano de Desenvolvimento da Aquicultura Brasileira (PDA 2015–2020) y el Plano Safra da Pesca e Aquicultura (PSPA 2015/2016). El primero, el PDA, fue elaborado de manera participativa, y se basa en un grupo de trabajo, que estudia el tema, en las reuniones ordinarias del Conselho Nacional de Pesca e Aquicultura (Conape), en los últimos años.

Alcanzar una producción de 2.0 millones de toneladas de pescado por medio de la acuicultura hasta el año 2020. En las cadenas productivas, la expectativa es de una producción de 1 750 000 toneladas de pescado, 200 000 toneladas de camarón, 40 000 toneladas de mejillones y 10 000 toneladas de ostras. Para esto, el MPA va a desarrollar acciones como el apoyo al sector en la capacitación de los productores, técnicos y trabajadores para las buenas prácticas de manejo y medidas de bioseguridad, realizar trabajos juntos a las instituciones financieras para facilitar el acceso al crédito, así como con los gobiernos estatales para agilizar y simplificar los procesos de licenciamiento ambiental para la acuicultura.