Bogotá, Colombia (AUNAP).- Entre enero y mayo de este año, las exportaciones de filete de tilapia representaron para Colombia ingresos por más de 18 millones de dólares, lo que equivale al envío de no menos de 2,2 millones de filetes que tienen un precio unitario, promedio, de 8,16 dólares en el mercado de los Estados Unidos.

A la tasa de cambio actual, si se pagara ese precio, cada filete podría costar algo más de 25.000 pesos, por lo que resulta más rentable exportar que abastecer el mercado interno.

En consecuencia, ha venido registrándose desabastecimiento en el mercado interno debido a la alta demanda que tiene el filete fresco de tilapia negra en los Estados Unidos.

Según explicó Diego Niño, profesional especializado de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP), el fenómeno se ha suscitado por varias razones.

“En primer lugar, las demandas por el producto ha crecido y los grandes productores del Huila prefieren exportarla; en esta zona del Huila llegaron a producirse hasta 55.000 toneladas/año, duplicando la capacidad de producción autorizadas que tenían las piscícolas del embalse, y que tras una intervención de la AUNAP se regresó a la producción de  22.000 toneladas/año que es lo  establecido.

“La tercera razón está en que los grandes piscicultores que producían tilapia roja, pasaron un porcentaje importante de su explotación a producir tilapia  negra, lo que creó un vacío en el mercado local”, indicó Niño.

Así, se calcula que hoy Colombia registra un déficit en la oferta de tilapia roja, lo que ha estimulado que  su precio se haya incrementado en los últimos 12 meses, al pasar de 4.000 a 10.000 pesos por kilo.

Adicionalmente, con la devaluación del peso frente al dólar estadounidense se han favorecido las exportaciones, en detrimento del mercado interno.

Ahora, las preferencias de los piscicultores están en la variedad negra, pues fue desarrollada genéticamente para lograr un crecimiento rápido, buen rendimiento para la producción de filete,  excelente aprovechamiento del alimento balanceado y rusticidad al manejo, adicionalmente, su carne es muy apreciada en el mercado.

De acuerdo con las estadísticas de la AUNAP, solo en la represa de Betania están establecidos 73  explotaciones registradas de tilapia en sistemas de jaulones, los cuales pueden llegar a aportar el 50 por ciento de la producción total del país.

En otras zonas, como los Llanos orientales, Tolima, Antioquia, Cauca y la Costa Atlántica viene reportándose desde hace varios años una producción creciente  de esta especie.

A pesar de que en la actualidad, la tilapia negra es la más apetecida por sus filetes, la roja tiene muy buen consumo local, por su aspecto, color; también se exporta a Inglaterra pero en menor volumen.

“Es muy bien aceptada en el mercado local por su carne blanca, libre de espinas y no tiene ese olor tan marcado y penetrante que caracteriza al pescado de río”, señaló Niño.

Debido a los fenómenos climáticos, como ‘El Niño’ y ‘La Niña’, el recurso hídrico cada vez es más escaso y por eso, los productores de tilapia han optado por nuevas tecnologías de producción que no consuman tanta agua y liberen menos desechos al medio ambiente.

El sistema de biofloc y de recirculación de aguas, son dos opciones que responden a este reto, y están siendo utilizadas  por los acuicultores ya que les permite tener un máximo de aprovechamiento de producción por unidad de área.

Por ejemplo, pueden producir entre 15 y 30 kilos  de pescado promedio por metro cubico en estos sistemas frente a los 3 kilos que se usan tradicionalmente en los estanques en tierra.