Vitacura, Chile.- Una alerta alimentaria emitió el Ministerio de Salud para que la población no consuma salmón “Von Fach”, luego que en el Programa Nacional de Vigilancia de Peligros Microbiológicos en Alimentos del Minsal y  el Laboratorio de Salud Pública de la SEREMI de la Región  Metropolitana se encontrara presencia de Listeria monocytogenes.

Dados los riesgos que implica para la salud de las personas, el Ministerio de Salud  llama a la población a no consumir Salmón Von Fach, producto que  está siendo retirado del mercado, sin embargo se presume que muchos hogares aún lo tengan,

La listeriosis se encontró en un salmón ahumado en frío laminado, depositado en bolsas al vacío de 200 gramos y que pertenece al lote 074 con fecha de elaboración de noviembre de 2016.

Informada de la alerta alimentaria, la Seremi de Araucanía determinó entre otras acciones, la prohibición de funcionamiento de la línea de producción involucrada en el evento. Asimismo, fiscalizó Jumbo de Temuco, no encontrándose producto involucrado.

El Ministerio de Salud reitera que dado que el salmón empacado al vacío refrigerado a 6ºC tiene una duración de 45 días (por lo que ya no está disponible en el comercio) y puesto que la población compra este producto y lo congela (en cuyo caso la duración es de un año), lo más probable es que salmón asociado a este lote se encuentre en el congelador de las familias, por lo que se sugiere desecharlo o botarlo.

La Listeria monocytogenes es una bacteria Gram positiva que se encuentra ampliamente distribuida tanto en el medio agrario (suelo, plantas, forraje en silos, materia fecal, aguas residuales, agua), como en la acuicultura y los ambientes de elaboración de alimentos.

Es resistente a varias condiciones medioambientales tales como altas concentraciones de sal o acidez. Asimismo, crece en condiciones de baja concentración de oxígeno y a temperaturas de refrigeración y sobrevive por largos períodos en el medio ambiente, en los alimentos, en las plantas de elaboración y en el refrigerador doméstico. Los casos esporádicos o brotes epidémicos de listeriosis se relacionan generalmente con los alimentos listos para el consumo, alimentos refrigerados y, con frecuencia, se produce la recontaminación posterior a la elaboración de los alimentos cocidos.

Las manifestaciones en el ser humano de la enfermedad causada por listeria incluyen septicemia, meningitis (o meningoencefalitis) y encefalitis, habitualmente precedidas de síntomas parecidos a los de la gripe, incluida la fiebre. En mujeres gestantes, las infecciones intrauterinas o cervicales pueden provocar abortos espontáneos o nacidos muertos. También se ha asociado listeria monocytogenes con manifestaciones gastrointestinales acompañadas de fiebre. Aunque la morbilidad de la listeriosis es relativamente baja, la letalidad de la enfermedad sistémica/encefalítica puede ser muy alta, siendo los grupos más vulnerables de contraer la enfermedad, los ancianos, las mujeres gestantes, los recién nacidos, los individuos inmunodeprimidos y adultos alcohólicos, cirróticos o diabéticos.

Dado el alto riesgo de la listeria en la salud de las personas y por tratarse de un microorganismo ubicuo, lo que significa que se encuentra a nuestro alrededor, en el aire, suelo, agua, en el material vegetal y en los animales, es necesario prevenir, controlar y reducir su presencia en la cadena de producción de los alimentos.

Quienes tengan este producto en su casa deben botarlo, desnaturalizarlo para que no sea ingerido por mascotas u otros animales o devolverlo al supermercado donde fue adquirido.