EEUU.- La industria del pangasius se encuentra en el centro de atención de los medios de comunicación y la Global Aquaculture Alliance (GAA) desea aprovechar la oportunidad para poner las cosas claras en varios cuestionamientos.

El pangasius puede ser producido responsablemente y con rigurosos estándares de seguridad alimentaria y por lo tanto se pueden comprar con confianza. Los productores de pangasius certificados con los estándares de las Mejores Prácticas de Acuicultura (BAP) están sujetos a rigurosas inspecciones y controles de producción ambiental. Estos productores han invertido en sus negocios para cumplir con estos requerimientos y deber ser respetados por su liderazgo al hacerlo.

Han existido campañas anti-pangasius, frecuentemente promovidos por los intereses de la competencia y se diseminan en los medios sociales, que pueden fácilmente tergiversar las realidades. Sin embargo, las demandas hechas en estas campañas han sido desafiadas con éxito por los estudios científicos que han sido publicados en la literatura científica, incluido Murk et al. (2016), Huysvedt et al. (2013), Little et al. (2012) y Anh et al. (2010).

El co-autor de uno de estos estudios, Simon Bush, profesor de política ambiental en la Wageningen University, respondió a los recientes acontecimientos diciendo: “El pangasius viene siendo objetivo de temores alimentarios y temores ambientales; pero un análisis más detallado de estos reclamos indican que no tienen sustento. Nuestro análisis muestran que los vigorosos reclamos hechos sobre el pangasius no concuerdan con los muy limitados riesgos de seguridad y limitado impacto ambiental observado en los estudios científicos. En realidad, pangasius, un producto relativamente nuevo en los mercados occidentales, ha encontrado un importante nicho en la venta por menor y de los servicios de alimentos y, quizás, es víctima de su propio éxito”.

Otro científicos, quien también ha estudiado los impactos del ciclo de vida del pangasius, también ha salido en defensa del pez. El profesor emérito de la Ghent University, Patrick Sorgeloos dijo que el pangasius es saludable. Él manifestó a las noticias de VTM, “en los medios, el pez tiene una mala imagen. La investigación de los científicos holandeses ha demostrado que la contribución de la industria del pangasius a la contaminación en el río Mekong es insignificante”.

El profesor Sorgeloos también desafía la noción de que el pangasius afecta el mercado de pescados y mariscos. “Cuando el pangasius hizo su entrada en Europa, la industria pesquera local tenía miedo del pescado de cultivo más barato procedente de Asia, debido a que pensaban que los consumidores comprarían menos pescado de las fuentes locales” dijo el científico. “Est resultó ser incorrecto. El pangasius es un pescado ideal para empezar y es muy popular entre las familias con hijos: es inodoro (no deja olor en la cocina después de la preparación), no tiene el sabor distintivo del pescado y tiene pocos huesos. El pescado reduce el umbral para el consumo de pescado, y a una edad mayor los mismos niños estarán interesados en expandir su gama de pescados”.

En respuesta a los reclamos de los impactos ambientales negativos, el coordinador de BAP de la GAA, Dan Lee, manifestó: “Cualquier especie de pez, ya sea silvestre o de cultivo, interactuará con su entorno. El pangasius no es la excepción y las interacciones que surgen de los sistemas de producción en el sudeste asiático tienen el potencial de generar impactos negativos localizados. Por esta razón, organizaciones como la Aquaculture Stewardship Council (ASC) y BAP han establecido estándares de producción y ambientales para los peces de cultivo, con la finalidad de reconocer a aquellos productores quienes mitigan sus impactos negativos potenciales. Las normas especifican los controles que deben aplicarse para contener los riesgos de impactos sobre la biodiversidad, interacciones con la vida silvestre, contaminación y los impactos indirectos asociados con el suministro de ingredientes marinos para los piensos”

Además, los estándares desarrollados por GAA y ASC establecen controles sobre el uso de productos químicos y antibióticos para prevenir cualquier riesgo para la salud del ambiente y el consumidor. Los estándares se desarrollaron después de una amplia consulta con las partes interesadas y el público, incluido minoristas y ONGs de conservación. Para verificar el cumplimiento de las normas BAP y ASC, organismos de certificación independientes realizan inspecciones anuales, con equipos de auditores entrenados que tiene conocimientos especializados de acuicultura y sus potenciales impactos.

Debido a las fuerzas combinadas de los estándares basados en la ciencia y de auditorías rigurosas e independientes, está claro que el pangasius certificado es un opción de abastecimiento responsable. Como industria, nuestro enfoque debe pasar de cuestionar las credenciales ambientales de estos productos y en su lugar concentrarse en como podemos colaborar para asegurar que el mensaje correcto sea recibido y aceptado por los consumidores. GAA presentó un mensaje de este tipo en la última conferencia GOAL en Guangzhou, China, con un video producido por la Wageningen University, que puede ser visto en: https://youtu.be/ZSYaR8EeM7k

Referencias:
- Murk, A. J., Rietjens, I. M.C.M. and Bush, S. R. (2016) Perceived versus real toxicological safety of pangasius catfish: a review modifying market perspectives. Rev Aquacult. doi:10.1111/raq.12151

- Little, D.C., S.R. Bush, B. Belton, N.T. Phuong , J.A. Young and F. Murray (2012) Whitefish Wars: Pangasius, politics and consumer confusion in Europe. Marine Policy, 36(3): 738–745. DOI: 10.1016/j.marpol.2011.10.006

- Anh, P.T., C. Kroeze, S.R. Bush and A.P.J. Mol (2010) Water Pollution by Pangasius Production in the Mekong Delta – Vietnam: Causes and Options for Control. Aquaculture Research 42: 108-128. DOI: 10.1111/j.1365-2109.2010.02578.x

- Huysveld, S., Schaubroeck, T., De Meester, S., Sorgeloos, P., Van Langenhove, H., Van linden, V. et al. (2013) Resource use analysis of Pangasius aquaculture in the Mekong Delta in Vietnam using Exergetic Life Cycle Assessment. Journal of Cleaner Production, 51, 225-233