San José, Costa Rica.- La investigación se está realizando con el objetivo de tener mayor información sobre el impacto que puede tener el sector pesquero, en las políticas públicas de Seguridad Alimentaria y Nutricional en países de Mesoamérica.

Un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura  (FAO), conjuntamente con el Centro para los servicios de información y asesoramiento sobre la comercialización de los productos pesqueros de América Latina (INFOPESCA), analizarán el papel de la pesca y acuicultura en las políticas de seguridad alimentaria  y nutricional en cuatro países de la región: Cuba, Guatemala, Panamá y Costa Rica.

“Para la FAO, la pesca y la acuicultura es clave para alcanzar los objetivos mundiales de un desarrollo sostenible y constituye un eje fundamental para conseguir la meta de erradicar el hambre y mejorar la nutrición de la población en América Latina y el Caribe”, señaló Octavio Ramírez Mixter, Oficial a cargo de la Representación de la FAO en Costa Rica.

El estudio permitirá compartir y sensibilizar a los funcionarios y tomadores de decisiones que participan en el desarrollo y la implementación de políticas para la seguridad alimentaria y nutricional, sobre la importancia de integrar al sector pesquero en estos procesos, mediante talleres que se están llevando a cabo en distintos países.

John Jorgensen, Oficial de Pesca y Acuicultura de la Oficina Subregional de la FAO para Mesoamérica, enfatizó que los talleres buscan contribuir al intercambio de conocimientos en torno a la reducción de la inseguridad alimentaria de los países.

La falta de estadísticas confiables sobre las capturas, la ausencia de indicadores sociales y económicos y la limitada información sobre la comercialización y el consumo de pescado, se constituyen en inconvenientes para el desarrollo sostenible del sector.

Según el informe de Preferencias de compra y consumo per cápita de hortalizas, elaborado en el año 2015 por el Programa Integral de Mercadeo Agropecuario (PIMA), el consumo per cápita de frutas en los hogares fue de 175 kilogramos, mientras que el de pescado representó solamente 7 kilogramos al año.

En la mayoría de países centroamericanos, el pescado no tiene mayor relevancia en los hábitos alimentarios de la población, mientras que en muchas islas, los productos pesqueros tienen un rol relevante en el consumo de alimentos y la ingesta de proteínas.

“La pesca proporciona importantes ingresos y medios de vida para muchas familias en la región, particularmente en las áreas rurales, y constituye uno de los sectores con mayor inclusión de las mujeres”, indicó Ramírez.

En Costa Rica, la pesca genera aproximadamente 14 800 empleos en las operaciones de captura -13 860 hombres y 940 mujeres- mientras que las plantas de proceso, pescaderías y comercialización aportan 3 216 empleos, y la acuicultura provee 8 000 empleos tomando en cuenta a los propietarios y empleados.

Los productos provenientes de la pesca de captura y de la acuicultura representan una valiosa fuente de proteínas de origen animal, ya que una porción de 150 gramos de pescado proporciona entre el 50 y 60 por ciento de las necesidades diarias de proteínas de un adulto, además el pescado es una fuente abundante de ácidos grasos omega 3 de cadena larga, vitaminas, calcio, zinc y hierro.