Choluteca, Honduras (El Heraldo).- La presencia de una bacteria de alta patogenicidad en México ha aumentado su preocupación en el país por la elevada posibilidad del ingreso vía terrestre de esa enfermedad, lo que puede desaparecer el principal sector económico de Choluteca y Valle, o sea la camaricultura.


Las probabilidades del ingreso de esa bacteria de mortalidad temprana al territorio nacional son altas, ya que México es uno de los principales destinos del camarón fresco que sale de las fincas camaroneras que operan en la zona sur del país, el que está siendo enviado en rastras salvadoreñas y guatemaltecas.

La situación que atraviesa la camaricultura mexicana es del conocimiento de la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras (Andah) y del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria (Senasa), quienes han comenzado a tomar medidas para evitar el ingreso de esa plaga aún desconocida por las autoridades de la nación azteca.

México ocupa la sexta posición del ranking por destino de las exportaciones hondureñas de camarón, por debajo de Estados Unidos, Inglaterra, España, Alemania y Francia. De los 59 millones de libras de camarón exportadas durante 2012, se enviaron 12 millones al mercado mexicano, de los cuales nueve millones de libra era producto fresco. Ante ese panorama, el presidente de la Andah, Victor Wilson, considera oportuno acciones conjuntas con el gobierno hondureño para suspender de manera temporal las exportaciones de camarón fresco hacia México y reanudarlas hasta que haya desaparecido la amenaza de esa bacteria de alta peligrosidad. Añade que ese patógeno no identificado en México reporta mortalidades entre 70% y 90% en las fincas camaroneras, mientras que las pérdidas contabilizadas suman 120 millones de dólares.

Bajo amenaza La industria hondureña de la camaricultura atraviesa un buen momento. No obstante, las empresas afiliadas a la Andah no celebran los buenos precios internos que ha desatado la presencia masiva de compradores mexicanos en Choluteca y Valle, al contrario, ha intensificado la vigilancia y monitoreo de los estragos que causa la enfermedad en la nación azteca. Este pujante sector económico en la zona sur del país, el más importante por las divisas generadas a la economía nacional y las fuentes de empleos, aún recuerda los estragos causados por el síndrome de Taura, el que se originó en Ecuador, y la Mancha Blanca, la que se desarrolló en Asia, las que provocaron enormes pérdidas por la falta de acciones preventivas.

El presidente de la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras estima que de ingresar esa enfermedad al territorio nacional puede provocar la destrucción del 70% de la industria, lo que significaría pérdidas económicas entre 100 y 110 millones de dólares.

De acuerdo con el director ejecutivo de la Andah, Ricardo Gómez, considera que existe una fuerte amenaza de que esa plaga pueda ingresar al territorio nacional procedente de México. Agrega que la camaricultura hondureña está certificada y si alguien come un crustáceo en aquel país de Norteamérica se puede calificar de que “el camarón de Honduras está contaminado”.

Javier Pérez, biólogo español y con casi 20 años trabajando para el sector acuícola hondureño, dice que es prioridad para la industria y para el gobierno evaluar el riesgo que se tiene con la presencia de esa enfermedad en México. Agrega que hay que tomar medidas drásticas para evitar un impacto negativo en este sector económico, situación que no sucedió en el pasado y que al final terminó en la destrucción de centenares de fincas.

Pérez sostiene que hay que magnificar la amenaza que tiene la camaricultura hondureña con la presencia de esa bacteria en México, pero muchos productores únicamente celebran los precios altos que pagan los compradores de aquel país. El productor Carlos Bones destaca que sería contraproducente para la industria la presencia de esa plaga en las fincas camaroneras hondureñas y por eso le preocupa la falta de un estricto control sanitario en las fronteras terrestres del país, lo que aumenta la amenaza del ingreso de la bacteria de alta mortalidad en el sector acuícola del país.

Alerta sanitaria Para conocer las acciones que realizan las autoridades hondureñas en las aduanas, una misión técnica de la Andah realizó una investigación en El Amatillo, Valle, que es el principal puerto de salida del camarón hacia México, así como de entrada del transporte terrestre. La inspección de los contenedores está a cargo de personal de la Organización Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), quienes no cuentan un espacio aislado para detectar la presencia de algunos patógenos en el transporte de carga, así como los químicos necesarios para la labor de desinfectado.

Entre los hallazgos encontrados por la Andah destacan contenedores con llantas de repuestos al interior del sitio donde se transporta el producto, techos desgarrados, taras -canastas plásticas- sucias y con agua, desperdicios de camarón, así como pisos sucios, oxidados y agujeros. No obstante, lo más preocupante es que la aplicación del tratamiento para virus en los contenedores inspeccionados se realiza sin químicos para eliminar las bacterias, lo que resulta en un control sanitario sin efectividad.

El biólogo español Javier Pérez considera que la misma indumentaria que usan los técnicos de OIRSA puede ser transmisora de la enfermedad. De acuerdo con el presidente de los acuicultores, la cadena logística usada para el transporte del camarón hacia México se puede convertir en el principal vector de esa enfermedad y esa es una de las razones por las cuales se debe reforzar el control sanitario en contenedores y taras.