San Pedro Sula, Honduras (La Prensa).- La tilapia hondureña sigue navegando con éxito en el mercado internacional. Al cierre de 2014 se calcula que las exportaciones de este producto alcanzarán los 9,797.5 kilos y $75 millones en concepto de divisas.

Según el Banco Central de Honduras (BCH) las ventas del filete de tilapia, sumado a los camarones, café, preparaciones de hortalizas, azúcar y otras mercancías reportaron valores superiores a los $2,854.4 millones hasta agosto de 2014, $143.6 millones más a lo registrado en el mismo mes de 2013.

Al cierre del segundo período de 2014 los volúmenes exportados hacia Estados Unidos y Canadá subieron 34.2%, en relación al año pasado, también se mostró un repunte en los envíos hacia Centroamérica y Europa.

A pesar que Aquafinca se mantiene como la única exportadora de este pescado, la labor de los demás finqueros es interesante ante un fenómeno natural. “Las capacidades de los mares han bajado y entonces lo que ha venido a suplir esta falta de pescado son las producciones de fincas”, explica Alejando Matuty, exdirector general de Pesca y Acuicultura (Digepesca).

Desafíos

La producción de la tilapia genera más de 1,800 empleos directos. Sin embargo, el precio de los insumos impide que la cifra crezca año con año. Tal es el caso de Mauro Pérez, un exproductor independiente de tilapia, quien recuerda que en el 2008 se formó el proyecto piloto El Borbotón, del que eran parte once productores más, pero la falta de financiamiento impidió que las grandes empresas continuarán apoyando la iniciativa, lo que llevó a su posterior cancelación en el 2011. “En la primera cosecha echamos de ver que era más rentable que la yuca o el maíz que sembrábamos. No obstante, teníamos un gasto de L200 mil en alimentos cada dos meses, lo que nos dejaba muy poco en ganancias”, agrega Pérez.

Jesús Pereira, productor de Esparta, Atlántida, añade que el quintal de comida para los peces vale L700 y cada 22 días compran 30 quintales para alimentar un estanque que produce 13 mil libras.