Brasil.- La comercialización de peces ornamentales no es simple, exige de conocimiento previo y el cumplimiento detallado de las exigencias gubernamentales; no obstante, los empresarios que decidieron dedicarse a este desafío están satisfechos. En el año 2013, las exportaciones de estos animales generó ingresos por US$10.5 millones para los productores brasileños y el valor promedio unitario para las ventas creció 744% entre el 2007 y 2012, según el Ministerio de Pesca y Acuicultura (MPA).

“Hay una creciente valorización en el mercado de peces, y como consecuencia, un gran potencial de mercado a ser explotado” dijo José Edson Galvão de França, presidente ejecutivo de la Associação Brasileira da Indústria de Produtos para Animais de Estimação (Abinpet).

De acuerdo con las estadísticas de la Universidade Estadual do Norte Fluminense Darcy Ribeiro (Uenf), el Brasil tiene 4800 criadores comerciales de peces ornamentales, el 80% de ellos se ubican en la zona rural, donde los estanques se distribuyen en área de 3000  a 10 000 m2. En las ciudades, los criadores tienen áreas pequeñas con 200 m2 como máximo. Entre las especies más apreciadas se encuentran el betta, el guppy, el kinguio, las carpas doradas y el acará disco. Las unidades pueden costar desde R$ 0.50 hasta, en casos raros, R$ 10 mil.

En el Brasil, el perfil de los compradores es variado. Los mayores clientes son los más de 60 mil tiendas de mascotas en funcionamiento en el país (la mitad en Sao Paulo), que revenden a los clientes que tiene acuarios de variados tamaños, además también hay una demanda por parte de emprendimientos comerciales (restaurantes, oficinas, etc) que compran los peces para decorar los ambientes, y de coleccionistas, con acuarios de hasta 1000 litros. Además de esto, el crecimiento del mercado de los jardines y el paisajismo tiene impacto positivo en el sector.

Reglas rigurosas

A pesar de la rentabilidad, el mercado de los peces ornamentales es regido por reglas bastante rígidas. Brasil tiene en la actualidad 4 000 especies catalogadas para su crianza y 725 liberadas para su comercialización según MPA. Cada Estado y cada municipio, poseen sus propias exigencias, generalmente dedicadas a especificar el tipo de local donde los peces son criados.

Conocimiento

Además de estar altamente regulada, la crianza de peces ornamentales exige conocimientos especializados. Es precios construir tanques que reproduzcan el ambiente natural del animal, que precisan ser mantenidos a temperaturas constantes.

“El emprendedor precisa conocer profundamente sobre la acuicultura de la especie con la cual pretende trabajar. Cada una posee su particularidad de manejo, clima, temperatura del agua, tipo de alimento. Conocer las más propicias para cada región” afirmó Jefferson Santos, analista de Sebrae de Minas Gerais.