Argentina.- La Facultad de Ingeniería de la UNCo investiga sobre “Microalgas” como fuente de energía.    Desde la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Comahue se esta trabajado en el Proyecto de Energía Renovables y Producción de Biomasa por cultivo de algas. Los alumnos Juan Ramón Cárdenas, Lucas Montenegro y Demián Quiroga quienes participan de la experiencia relataron al área de Prensa UNCo los trabajos realizados hasta el momento.


Los estudiantes abocados a la tarea pertenecen a la carrera de Ingeniería Química en el área de Microbiología Industrial a cargo del docente Enrique Rosenbaum pertenecientes a la FaIn. Los alumnos aseguraron que “en la búsqueda de fuentes de energía por biomasa se encuentran las microalgas. El término genérico micro alga hace referencia a un amplio grupo de micro organismos fotosintéticos de dimensiones microscópicas. Son fábricas naturales impulsadas por el sol que convierten el dióxido de carbono en biocombustibles como etanol, biogás o aceite para esterificar”.

El estudio de las microalgas ha tenido impulso con el trabajo de William Oswald en la década de los 60, estableciendo el diseño optimo de biorreactores y regímenes de producción. Los temas de investigación incluyen el tratamiento de efluentes y la tolerancia de metales pesados, en la actualidad la demanda de fuentes de energía alternativas a los hidrocarburos plantea un desafío que se puede sobrellevar con la ayuda de las microalgas. El primer eslabón de toda cadena alimenticia es la energía y los compuestos inorgánicos. La fuente energética básica la constituye el Sol. Los compuestos inorgánicos son las sales minerales, el agua y el CO2.

El segundo eslabón se haya representado por las plantas verdes, que son los seres autótrofos; se les llama por eso productores. Estos constituyen el primer nivel trófico, y son organismos autótrofos capaces de captar y transformar la energía lumínica incidente en energía química. Dentro de los cultivos que se orientan a la producción de biocombustibles las algas presentan la ventaja de la poca utilización de suelo y su velocidad de crecimiento, experiencias realizadas en Argentina informan un tiempo de duplicación entre dos y cuatro días según la estación del año. El desarrollo de esta tecnología parte de una selección de cepas salvajes en el mar y los cursos de agua dulce buscando especies que se adapten al cultivo masivo. En base a estos estudios se pueden establecer los requerimientos nutricionales y fotoperiodos que mantengan una alta tasa de crecimiento y producción de biomasa. Se presentan muchas alternativas para la innovación en este campo, desde la modificación genética de cepas, sistemas de cultivos eficientes que capturen el dióxido de carbono de hornos o centrales térmicas, remediación de efluentes de la industria juguera o técnicas de extracción de lípidos en el caso que se oriente a la producción de aceite.

Fuente: Prensa UNCO