Chile.- En una exitosa alianza entre empresa y universidad, en mayo de este año se puso en funcionamiento la primera planta piloto del país que cultiva microalgas para la producción de biocombustibles.

Ubicada en las instalaciones de E-CL Central Tocopilla, la iniciativa es pionera en su tipo a nivel nacional, promoviendo el uso de Energías Renovables no Convencionales (ERNC). Bajo el alero de DesertBioenergy S.A, se unieron E-CL, la Universidad de Antofagasta, la Productora de Algas Marinas PRODALMAR, la Universidad de La Frontera y la Molinera Gorbea, instituciones y empresas que apuestan por diversificar la matriz energética.

En este contexto, la UFRO, en su calidad de asociada, aportó con conocimiento y knowhow que puso en marcha la segunda parte del proyecto, revelando que la investigación y desarrollo que se genera en la Universidad responde a los requerimientos de una empresa.

“Este fue un claro ejemplo de lo que puede hacer la Universidad por el desarrollo de una región y del país. El crecimiento que hemos tenido como casa de estudio en este ámbito va dando frutos visibles fuera de La Araucanía, y eso revela que la universidad unida a la empresa pueden generar desarrollos importantes para dar soluciones reales a ciertos problemas”, dijo el Vicerrector de Investigación y Postgrado, Dr. Raúl Sánchez.

Por su parte, el director de Innovación y Transferencia Tecnológica, Dr. Rodrigo Navia, comentó que éste fue un avance de la ciencia básica a la I+D+i de una manera concreta, generando acercamientos y confianzas desde la empresa a las instituciones.

PRODUCCIÓN

Los encargados de poner en funcionamiento esta segunda etapa fueron los doctores Laura Azócar, Gustavo Ciudad –ambos jóvenes investigadores de BIOREN-UFRO- y los ingenieros Hernán Díaz y Francisco Cuadra.

“Efectuamos la producción de biodiesel a través de la transesterificación directa y húmeda; esto es que el bioreactor que produce el biocombustible utiliza la microalga sin un secado previo, lo que hace que el proceso sea menos demandante energéticamente”, explicó la Dra. Azócar. “Si utilizamos un secado previo, ese proceso consume energía, y la idea es minimizar este consumo” agregó. A continuación, con el residuo que genera la producción de biodiesel, luego de un tratamiento de neutralización, esta materia es llevada a una planta de digestión anaerobia, la que genera el biogás.

“Estamos en una etapa de producción y monitoreo. Actualmente, por cada 100 kilos de biomasa se producen 10 litros de biodiesel -en unas 24 horas- y por cada 150 gramos se producen unos 200 ml de biogás”, señaló el Dr. Ciudad.

Los investigadores señalaron que una tercera etapa es el proceso de optimización y monitoreo de ambos biocombustibles y habrá visitas programadas a la planta para constatar resultados.

Fuente: UFRO