Coquimbo, Chile.- Una especie casi desconocida en la mesa de los chilenos está destinada a convertirse en la próxima estrella de los productos del mar en la Región de Antofagasta. Es la Chicorea de Mar (yuyo), que está en la mira de las distintas agrupaciones de buzos orilleros y pescadores para desarrollar su cultivo en la zona.

Para cumplir con este objetivo y mirando a un futuro próximo, un grupo de pescadores de la zona compartió experiencias en torno al cultivo de esta alga con agrupaciones de Perú. Una delegación de 6 dirigentes y pescadores artesanales de las comunas de Taltal, Mejillones y Tocopilla, junto con un equipo de tres profesionales de la Facultad de Ciencias del Mar de nuestra Universidad, viajaron a la zona de Paracas, distante 12 kilómetros al sur de la ciudad de Pisco, en el vecino país, donde asistieron a un seminario para conocer el trabajo que allí se desarrolla, donde esta iniciativa está avanzada.

Recogieron experiencias y conocimientos, a la vez que valoraron la importancia del trabajo en conjunto entre las asociaciones peruanas, reconociendo que es la mejor forma de lograr las metas respecto al cultivo, producción y comercialización de esta casi desconocida alga en Chile.

PROYECTO

La Universidad Católica del Norte promueve el cultivo de la chicorea en una labor conjunta con la CORFO y los buzos orilleros de Taltal, en el marco del proyecto “Acuicultura en Áreas de Manejo: Una innovación para mejorar su desempeño mediante el cultivo suspendido de Chicorea de Mar (Chondracanthus chamissoi) en la Región de Antofagasta”.

La principal meta es desarrollar cultivos marinos al interior de las áreas de manejo, idea que es implementada a través del instrumento CORFO de Bienes Públicos de Competitividad Regional, en conjunto con el Sindicato de Trabajadores Independientes Buzos Orilleros de Taltal y con el apoyo de la municipalidad de esa localidad.

Los ejes más importantes son mejorar el desempeño de las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB), introduciendo actividades de acuicultura en su interior que sean compatibles con la sustentabilidad de los bancos naturales y su entorno.

También se considera avanzar en la “domesticación” de la Chicorea de Mar, incluyendo capturar el mercado de alimentación humana, con el fin de aportar a la estrategia de generación de ingresos de los pescadores relacionados con las AMERB. Otra idea es sumar al sector artesanal al trabajo desarrollado por la industria acuícola nacional, mediante un proceso de transferencia tecnológica que habilite a los interesados en la instalación y operación de cultivos marinos, con énfasis en esa alga.

El proyecto tiene una duración de 12 meses y entre sus actividades se cuenta la revisión de antecedentes secundarios, reconocimiento de las “praderas” de la región, tramitación sectorial para la realización de las actividades, instalación de un hatchery artesanal, transferencia tecnológica, instalación de líneas de cultivos para Chicorea de Mar, giras tecnológicas y seminarios,  y medición del desempeño de los sistemas de cultivo, además del desempeño biológico y productivo.

DIVERSIFICACIÓN

El Director del proyecto, Dr. Juan Macchiavello Armengol, investigador y académico de la Facultad de Ciencias de Mar de la UCN, indicó que “estamos comenzando una iniciativa que tiene una forma de abordar la diversificación acuícola con los pescadores artesanales, lo que sin duda será una innovación que requerirá un cambio de sistemas de trabajo, de productos y de organizaciones para mejorar la competitividad del sector en un camino largo, pero necesario”.

Para concretar esta iniciativa se cuenta con acuerdo de trabajo conjunto entre la UCN, CORFO, la Municipalidad de Taltal y el Sindicato de Buzos Orilleros de Taltal, el cual se hizo extensivo a Asopesca Tocopilla y la Federación de Pescadores y Buzos de Taltal.

Este proyecto también está orientado a lograr la diversificación acuícola, única a nivel regional. Para ello se cultivaría el alga para el consumo humano directo Chondracanthus chamissoi (Chicorea de Mar), recurso actualmente sobreexplotado, utilizando un método de cultivo por fragmentación desarrollado por un equipo de la UCN, liderado por el Dr. Macchiavello.

Los pescadores de Paracas, Perú, en asociación con la empresa ACUISUR, representada por su Gerente de Producción, Ramiro Rojas, ejecutan un proyecto de cultivo de chicorea con el fin de consolidar el mercado local de consumo humano directo.

En este sentido, según el Dr. Macchiavello, “los desafíos son transversales para las costas de Sudamérica, dado que el alga ha sido sobre explotada en ambos países, generando la necesidad de desarrollar tecnologías de cultivo que tiendan a suplir la demanda local e internacional que existe”.

PESCADORES LOCALES

“Compartimos experiencias de trabajo y de vida con los pescadores peruanos. En el aspecto técnico, aprendimos mucho porque ellos están en etapa más avanzada y abastecen un mercado interno”, destacó Carlos Núñez de Taltal, en relación al seminario realizado en Perú. Además, piensa en la importancia de difundir el producto y enseñar respecto a su consumo, porque, según asegura, esta alga será uno de los alimentos del futuro.

Leonardo Canto, de la Agrupación de Buzos Orilleros de Taltal, resaltó la ayuda técnica que les entrega la Universidad Católica del Norte por intermedio de sus expertos. “Esperamos hacer el mismo trabajo de Perú en nuestra comuna”, señaló.

LUGARES

El recurso chicorea es uno de los que viene para la región y están definidos los lugares donde se puede trabajar, manifestó el taltalino Augusto Baeza, quien se mostró impresionado de la capacidad de organización y unión que existe entre las asociaciones de sus similares peruanos. “Durante el seminario nos recibieron con la hermandad propia del hombre de mar”.

Manuel Adaos, de la Asociación de Buzos de Tocopilla, manifestó que son los primeros en iniciar este trabajo en el país, y entre los próximos pasos del  proyecto está el hacer cultivos. “La Universidad y los pescadores se han involucrado en este proyecto, lo mismo los organismos peruanos; ahora nos interesa replicar esta idea y hacer un trabajo en conjunto. Tenemos un producto estrella que en la actualidad no estamos aprovechando”, puntualizó.

Luis Villanueva, del sindicato de Buzos de Mejillones, considera que tienen una gran oportunidad para trabajar en conjunto la chicorea que está presente en la comuna y otros lugares donde se dan las condiciones. Señaló que “es la primera vez que vamos a extraer este producto y tenemos que aprender a trabajarlo y sacar el mejor provecho”.