Valparaíso, Chile.- Este martes 14 de enero Subpesca dio cuenta en Cámara de Diputados del proyecto de ley de subsidio al repoblamiento de algas (BOLETÍN 9151), proyecto que fue ingresado al Congreso el 9 de agosto de 2013, en el marco de los compromisos de la nueva Ley de Pesca (Ley N°20.657).

El objetivo de esta ley es establecer un sistema de bonificación por parte del Estado para empresas de menor tamaño, que permitan generar impactos positivos en la recuperación de la cobertura algal en las zonas de intervención.

El proyecto de ley mantiene como foco de atención a los pescadores artesanales y pequeños acuicultores, por lo que los destinatarios del beneficio son las micro y pequeñas empresas. Dentro de los beneficiarios se reconoce a: titulares de áreas de manejo que tengan en su plan de manejo algas; titulares de concesiones de acuicultura que cuenten con un proyecto técnico sobre algas; e integrantes de un comité de manejo de un área de manejo de recursos bentónicos que cuente con un plan de manejo del alga de la zona.

Desde el punto de vista del procedimiento, se contemplan dos vías de acceso a la bonificación: a través de la postulación a un programa y/o a través de la participación en un concurso. Ambos procedimientos serán tramitados por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca). La diferencia es que en los programas se accede al beneficio adecuándose a los límites en superficie, región, especie y costos a lo propuesto en el mismo, en tanto que en los concursos existe un fondo donde compiten diversos proyectos.

Resuelto el programa o concurso puede accederse a un certificado de bonificación que servirá para obtener fondos de la banca e instituciones financieras que permitan iniciar la actividad. La bonificación se paga al postulante beneficiado una vez acreditado el cumplimiento de los indicadores de impacto.

Los proyectos que sean ejecutados se evaluarán conforme a indicadores que serán propuestos por un grupo de expertos y su cumplimiento por cada proyecto en particular será acreditado por un certificador, cuyo costo también se incluye en la bonificación. Se excluye de esta certificación a los cultivos en cuanto puedan acreditar la venta de la cosecha.

La ley de presupuestos deberá contemplar recursos anuales para el financiamiento de esta ley y la unidad de ejecución será la Subpesca.

Acerca de las algas en Chile

En Chile existe una gran variedad de algas nativas, las que se exportan en estado seco o se procesan en el país para extraer productos derivados tales como agar, carragenina y ácido algínico, los cuales también se destinan principalmente al mercado de exportación.

Las algas chilenas tienen aplicaciones para la extracción de sustancias químicas de importancia comercial, para la alimentación animal y humana, para la producción de biocombustibles y biofertilizantes. Entre las más relevantes se encuentran la luga negra, luga roja, chicorea de mar, carola, luche, pelillo y las algas pardas: Lessonia Spp, y Macrocystis. En el año 2012 la exportación de algas secas y productos derivados superó los US$220 millones, lo que corresponde a un 12% de aumento respecto del año anterior y a casi el 5% del total de exportaciones pesqueras y de acuicultura.

La gran longitud del litoral chileno presenta una oportunidad para implementar una política de repoblamiento y cultivo de algas que aparece como interesante desde diversas perspectivas:

1. Atendida la baja disponibilidad de recursos pesqueros, es posible diversificar la actividad que los pescadores artesanales pueden realizar en sus áreas de manejo.

2. La sobreexplotación de las algas puede ser enfrentada y evitada mediante el repoblamiento y el cultivo, bajando la presión sobre las praderas naturales.

3. La industria procesadora demanda cada vez mayor cantidad de algas para responder a los requerimientos del mercado que van en ascenso y que configuran una fuente de empleo y actividad económica para las regiones.

4. El cultivo de abalón en la zona norte del país que necesita de alga fresca como alimento adiciona una demanda que podría ser satisfecha localmente.

Desde el punto de vista de los derechos de propiedad para la extracción y el cultivo de algas, existen dos figuras de asignación que facilitan la actividad de repoblamiento y cultivo: áreas de manejo a favor de organizaciones de pescadores artesanales y concesiones de acuicultura. En ambos casos, hay un título de propiedad del que ejerce la actividad, lo que genera incentivos a cuidar sus áreas y a aprovechar sus resultados.

Existe un tercer caso, cual es el de aquellas áreas que no están asignadas a ningún titular o grupo de titulares en forma exclusiva, donde la Autoridad ha limitado la extracción de algas mediante el cierre del registro y o la constitución de comités de manejo que deben elaborar un plan de manejo para el alga en el área en cuestión, de modo de propender a su uso sustentable.