Coyhaique, Chile.- El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Pablo Galilea, visitó este martes 11 de febrero el  cultivo experimental del alga luga roja en el sector de las  Islas Huichas y Meninea, como parte de un proyecto piloto que transfiere capacidades para que los pescadores artesanales desarrollen acuicultura en las áreas de manejo y explotación de recursos bentónicos, AMERBs.

 
Esta iniciativa es liderada por el Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la Patagonia, CIEP, y el Programa COPAS Sur-Austral de la Universidad de Concepción, con financiamiento del Fondo de Administración Pesquero, FAP.  Desde la pesca artesanal, el proyecto ha sido coordinado por Iván Vera, presidente del Sindicato Nueva Ventura  en Meninea y por Nelson Matissine, presidente del Sindicato de  las Islas Huichas.
 
Según explicó el investigador del proyecto, Ricardo Norambuena, las actividades en terreno se iniciaron en agosto de 2013 y, en menos de seis meses, se han logrado muy buenos resultados en el crecimiento de las algas en los sistemas experimentales.
 
Del mismo modo,  Norambuena indicó que “entre los objetivos está la asesoría técnica a los pescadores y la instalación de infraestructura de cultivo y puesta en marcha de otros dos cultivos pilotos de luga roja en AMERBs del sector de las Islas Huichas, Región de Aysén.
 
En ellas, se instalarán 10 líneas dobles de cultivo de 100 metros  de largo de las que se colgarán las líneas de cultivo de luga roja y luga negra.
 
Para ambos recursos se tiene contemplada la implementación de cultivos vegetativos y a partir de esporas obtenidas desde individuos reproductivos obtenidos desde poblaciones naturales.
 
El proyecto contempla la participación directa de 18 pescadores para realizar los trabajos de implementación del cultivo y su vigilancia.
 
“Ha sido una experiencia muy positiva, pues significa un trabajo de transferencia práctica de las técnicas de cultivo, en terreno, en condiciones que no siempre son fáciles, especialmente en el invierno de la Patagonia, y donde se ha aprovechado la experiencia y creatividad de los pescadores, que son quieres más conocen el mar”, destacó Norambuena.
 
Al respecto, el subsecretario Galilea explicó que la apuesta de Subpesca es innovar con nuevas tecnologías de cultivo para áreas de manejo como, por ejemplo, el cultivo de algas propiciado por el Nodo de Acuicultura en Áreas de Manejo de la Región de Coquimbo, el cultivo de luga roja y luga negra en la Región de Aysén y el cultivo de macroalgas en la X Región de Los Lagos,  entre otras.
 
“Queremos que estas experiencias se repliquen entre las organizaciones de pescadores, pues estamos convencidos que implementar la acuicultura puede ser una alternativa real de ingresos para la pesca artesanal en periodos de vedas o de disminución  de la abundancia de los recursos pesqueros”, aseguró la autoridad.
 
En este contexto, la publicación de FAO, “Dimensiones sociales y económicas del cultivo de macroalgas para la producción de carragenanos” destaca que: “los impactos socio- económicos del cultivo de algas en las comunidades costeras han sido abrumadoramente positivos, debido a que el modelo de producción favorece a la pequeña escala,  a las operaciones de la familia sobre la empresa y a las comunidades que tradicionalmente han sido dependientes de la pesca costera y que están siendo actualmente afectadas por la sobreexplotación de estos recursos. En estos casos, el impacto del cultivo de algas va más allá de sus beneficios económicos a las comunidades, ya que reduce los incentivos por la sobrepesca”.