Copenhagen.- Dinamarca y Holanda se encuentran entre los países productores más intensivos en Europa, pero es espacio es limitado. La necesidad para expandirse a nuevas áreas, junto con la tendencia a la sustentabilidad, ha inspirado a los empresarios a cultivar en el fondo del mar danés.

En el 2010, 19 millones de toneladas de macroalgas fueron producidas en todo el mundo. El 95.5% se originó de Asia y tiene un valor de mercado estimado de 31.5 billones de kroner, según el informe de FAO del año 2012.

Los científicos en el centro de algas en Havets Hus en Jutland están trabajando para mostrar el potencial del cultivo de macroalgas. Uno de los investigadores, Annette Bruhn, ve un gran potencial en la industria.

“Esperamos documentar que hay potencial en el cultivo de macroalgas en Dinamarca” indicó Bruhn.

“Las macroalgas producidas tiene numerosos propósitos y pueden remover los nutrientes del medio marino. Si podemos documentar esto, las macroalgas pueden ser cultivadas en muchas áreas en Dinamarca, y esta tiene el potencial de ser una industria grande” destacó la investigadora.

Las macroalgas pueden ser usados para la bio-energía, su cultivo es simple, no hay necesidad de fertilizantes, requieren de CO2, y su valor de mercado es alto. Los proyectos actuales, parte de varias iniciativas de investigación internacional, incluyen el cultivo de las macroalgas en tanques y en cuerdas en el mar.

“Muchos argumentaran que el cultivo de macroalgas conducirá a una explotación de las aguas danesas, similar a la explotación de las tierras de cultivo” manifestó Henning Mørk Jørgensen de la Danish Nature Foundation (DN) al medio Copenhagen Post.

La diferencia, sin embargo, explica Mork, es que, mientras que en los cultivos terrestres requieres de bastantes insumos, la ciencia muestra que el cultivo de macroalgas requiere casi nada. De hecho, las macroalgas ayudan a remover muchos de los productos no deseados de las actividades terrestres.

Con 7000 km de línea costera y más de 500 especies de algas ya creciendo al aguas danesas, junto con la facilidad de su cultivo, muchos daneses ven un gran potencial en el cultivo en el mar.