Suecia.- Pensar en la granja del futuro, donde las macroalgas comunes, en vez de ser consideradas un problema ambiental se convierten en un recurso natural valioso y materia prima. “El hecho es que las algas pueden absorber nitrógeno del agua de una forma tan efectiva como una planta de tratamiento de agua residuales” dijo Gröndahl, un científico de KTH Royal Institute of Technology y líder del proyecto Seafarm, el cual convierte las algas en un alimento eco-amigable, medicina, plásticos y energía.

La excesiva fertilización (eutrofización) de nuestros mares da como resultado una sobre-producción de algas, comúnmente conocidos como macroalgas. Las playas usadas para la recreación no se pueden utilizar debido a la proliferación de las algas y ecosistemas enteros pueden ser amenazados.

“Pero, en nuestra investigación, nosotros cambiamos el enfoque y vemos a las algas como un recurso. Colectamos el exceso de las algas en las costas y cultivamos nuevas algas en el mar” dijo Gröndahl.

Ya hemos recolectado algas del mar Báltico, a lo largo de la costa sur de Suecia, para convertirlo en biogás. La costa es rica en macroalgas. La ciudad de Trelleborg estima que las playas albergan un exceso de macroalgas que es el equivalente a la energía de 2.8 millones de litros de combustible diesel.

Aunque tres cuartas partes de la superficie terrestre está cubierta por el mar, los mares poseen una gran capacidad de producción como la tierra. En la actualidad, la humanidad utiliza el 40% de la producción de los ecosistemas terrestres, mientras que sólo se utiliza el 1% de los ecosistemas marinos.

Por desgracia, este porcentaje en la actualidad consiste en gran parte de la explotación despiadada. “Necesitamos realmente una nueva solución, como cosechar el exceso de macroalgas para combustibles y cultivar nuevas, algas puras para productos especiales y productos alimenticios” dijo Gröndahl.

Gröndahl puntualiza que las algas contienen vitaminas, aminoácidos y minerales, de hecho toda la lista de elementos periódicos incluyen el hierro. Las macroalgas pueden ser consumidas directamente o cocidas; y en los últimos años existe un interés en los productos de las algas para productos alimenticios en Suecia, gracias en parte a la popularidad de la cultura alimenticia asiática. Incluso las especies y aceite de cocina pueden ser producidos por las algas.

La macroalga parda conocida “kelp de azúcar” (Saccharina latissima), por ejemplo, contiene tres veces más azúcar que la remolacha azucarera. “Por supuesto, es imprudente cargar la tierra con palma aceitera y el cultivo de remolacha, cuando los productos correspondientes pueden ser producidos de una manera ecológicamente sostenible de las algas” explicó Gröndahl.

Las macroalgas, en el futuro, pueden ser un ingrediente de las dietas animales para reemplazar el daño ambiental de la harina de pescado, el cual es insumo común en las dietas de cerdos y aves. Además, el salmón en la actualidad es alimentado con harina de pescado, y los cálculos muestran que no menos de 5.0 kg de pescado silvestre se necesita para producir 1.0 kg de pescado de cultivo.

“Claramente, no es una buena idea alimentar a los peces con pescado. Las dietas con algas, en este caso, serán el mayor beneficio para el ambiente” dijo el científico.

“Los que estamos en contacto con el cultivo de algas creemos que esta actividad debe ser capaz de favorecer al ambiente marino, ya que forman arrecifes secundarios. Este tipo de arrecife atrae a los peces y otras especies animales”.