Tasmania, Australia.- Los científicos en Hobart dijeron que los acuicultores pronto tendrán acceso a un kit de prueba rápida, similar a las pruebas de embarazo, para detectar las toxinas de los mariscos.

En el año 2012, los resultados de las pruebas eran entregados con bastante retraso, lo que generó que las proliferaciones algales tóxicas fueran identificadas muy tarde, provocando el cierre parcial de la industria de mariscos en Tasmania.

Los mejillones tuvieron que se recuperados, la industria del ostión cerró y las pesquerías de la langosta de la roca y abalón dejaron de operar, lo que costó a la industria más de $20 millones.

Científicos del Institute for Marine and Antarctic Studies esperan que con la prueba se pueda evitar un enorme número de victimas en el futuro.

Ellos han desarrollado una prueba de campo para las toxinas como parte de un proyecto de $600 000 realizado por la Fisheries Research and Development Corporation.

Las pruebas permitirán detectar la presencia de toxinas, pero también servirán para indicar el peligro de desarrollo de las proliferaciones algales nocivas.

Anteriormente, las muestras tenían que ser enviados Sydney, tomando hasta 10 días y tenia un costo de $800 por análisis. La prueba puede ayudar a mejorar la salubridad pública.

El líder del proyecto, Gustaaf Hallergraeff dijo: “Este kit cuesta sólo $35 por prueba y los resultados pueden ser conocidos en sólo cinco minutos”.

Los acuicultores podrán usar las pruebas en sus mismas granjas.

La Dra. Katrina Campbell, especialista británica de la Queen University, dijo que el proceso es muy simple.

“Tomas el molusco de su concha, extraes el jugo de la carne y lo pones en la varilla de prueba” dijo Campbell.

Los científicos dijeron que la prueba funcionó muy bien en laboratorio y ellos planean realizar talleres para los acuicultores durante los próximos seis meses.