Huelva, España.- La Universidad de Huelva y Cepsa han presentado el libro "Biotecnología de Microalgas", del que son autores los doctores Eduardo Forján Lozano, Carlos Vílchez Lobato y José María Vega Piqueres.

Enmarcado dentro de la Cátedra Cepsa, esta manual viene a poner en valor las microalgas, como organismos de interés en ámbitos que afectan a la salud, la nutrición y la energía. Así lo han explicado esta mañana sus autores que han presentado la publicación junto al Rector de la Universidad de Huelva, Francisco Ruiz, el Director de Investigación y Desarrollo Corporativo de Cepsa, Rafael Larraz y el Director de Cepsa Huelva, Rafael Martínez Cañavate.

El Rector ha destacado la función investigadora de la Universidad y la necesidad de la conexión de la investigación con el tejido empresarial, lo que permite la transferencia de resultados. Por su parte, Rafael Larraz, ha puesto en valor el trabajo de más de cuatro años de investigación con la Universidad en esta materia de la que dijo que "el uso de microalgas constituye una alternativa que en Cepsa barajamos, entre otras, como energía renovable"

Los autores han explicado que las microalgas son microorganismos de interés por las variadas aplicaciones que presentan. Las microalgas utilizan para su crecimiento esencialmente CO2 , agua y luz, además de algunos nutrientes minerales. El creciente interés actual por las microalgas reside en la capacidad de estas para utilizar el CO2 , gas de efecto invernadero, que es reciclado por dichos microorganismos convirtiéndolo finalmente en sustancias útiles en nutrición, salud y energía, entre otros ámbitos de aplicación. Según los autores, la producción de microalgas no compite por el uso de suelo destinado a la obtención de cultivos alimentarios, lo que les confiere el valor adicional de poder ser producidas en zonas desérticas o sobre terrenos no fértiles.

Las microalgas son también útiles en la eliminación de contaminantes del agua, entre los cuales son capaces de depurar nitrato, amonio, fosfatos y algunos metales. El libro revisa el conocimiento actual sobre las aplicaciones de microalgas, desde su cultivo hasta su utilización en alimentación animal y humana, en la obtención de actividades terapeúticas, en la producción de compuestos saludables acumulados por dichos microorganismos, y en la producción de biocombustibles.

El objetivo del manual "Biotecnología de Microalgas" es servir de guía de apoyo tanto a estudiantes de asignaturas de biotecnología como a investigadores implicados en el estudio de tales microorganismos. Está concebido desde una perspectiva divulgativa, lo que permite comprender el texto sin necesidad de ser un experto en la materia.

La Universidad de Huelva y Cepsa han colaborado durante los últimos años en la investigación sobre el uso de microalgas para la obtención de biocombustibles. Fruto de dicha colaboración fue el desarrollo de un proyecto de investigación liderado por Cepsa y apoyado por el Ministerio de Economía y Competitividad, en el que la Universidad de Huelva, con investigadores de la institución, llevó a cabo los trabajos científicos relacionados con la búsqueda y producción de microalgas potencialmente útiles para la obtención de biocombustible. Algunos de los resultados y conclusiones de dichos trabajos se discuten en la obra presentada. Tales acciones de colaboración entre Universidad y empresas del entorno productivo onubense son un ejemplo de la relación dinámica existente entre ambas partes, relación fructífera tanto para generar nuevo conocimiento aplicado como también para formar a jóvenes investigadores.

La Universidad de Huelva cuenta ya con amplia experiencia en investigación en el ámbito de la biotecnología de microalgas y, actualmente, participa en varios proyectos sobre aplicaciones de las microalgas financiados por el programa marco de la Unión Europea, en colaboración con socios de más de una veintena de instituciones públicas y privadas de países europeos. Los trabajos científicos en biotecnología de microalgas en la Universidad de Huelva se realizan, mayoritariamente, en el CIDERTA, centro donde se concentran en la actualidad los recursos tecnológicos utilizados en los citados proyectos, que emplean a jóvenes investigadores. También se desarrolla una parte de la actividad en laboratorios de la Facultad de Ciencias Experimentales.