Santiago, Chile.- Por 102 votos, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto (boletín 9151) que crea una bonificación para el repoblamiento y cultivo de algas, texto que fue informado a la Sala por los diputados Juan Morano (DC), de la Comisión de Pesca, y Ricardo Rincón (DC), de la Comisión de Hacienda.

La propuesta legal tiene como objetivo aumentar la biomasa disponible de recursos algales de importancia ecológica y económica, mediante el establecimiento de un sistema de bonificación dirigida a quienes ejecuten proyectos que tengan un impacto positivo en el repoblamiento o cultivo exclusivamente de macroalgas marinas nativas. Antes de la postulación, una resolución de la Subsecretaría y previo informe técnico, determinará el listado de especies hidrobiológicas que califican en dicha categoría.

Se excluye de este beneficio de bonificación a las actividades que se realicen con especies exóticas, o con aquellas que resulten de procedimientos con organismos genéticamente modificados, aun cuando hayan sido expresamente autorizadas conforme a la normativa vigente.

La propuesta legal, en primer trámite legislativo, está destinada a beneficiar a los pescadores artesanales, organización de pescadores artesanales y demás empresas de menor tamaño que califiquen como micro o pequeña empresa y que cumplan con los requisitos siguientes requisitos:

a) Titular de un área de manejo y explotación de recursos bentónicos de conformidad con la Ley de Pesca, que tenga dentro de su plan de manejo autorizada la actividad de repoblamiento o de cultivo, en ambos casos sobre algas.

b) Titular de una concesión de acuicultura o ejerza algún derecho sobre la concesión que lo habilite para ejercer la actividad, de conformidad con la Ley de Pesca, y que tenga el cultivo de algas dentro de su proyecto técnico.

c) Pescador artesanal participante de un plan de manejo en áreas sin asignación específica, siempre que dicha área cuente con un plan de manejo de algas en la zona de intervención, de conformidad con el artículo 9 bis de la Ley de Pesca.

Mediante una indicación aprobada en la Comisión de Hacienda, se estableció que tratándose del primer ciclo productivo objeto de la bonificación de que trata la presente ley, el pago del beneficio se verificará una vez aprobada por resolución de la Subsecretaría la ejecución del proyecto técnico respectivo, y constatado por el certificador el inicio de las actividades de siembra para el repoblamiento y/o cultivo en los términos que determine el Reglamento.

Para estos efectos, la Subsecretaría deberá dictar una resolución en la que se autorice el pago en los términos indicados, debiendo constar en el expediente administrativo respectivo que el beneficiario ha constituido un instrumento de garantía suficiente en favor del Fisco por el anticipo recibido, la que podrá consistir en una boleta bancaria de garantía, vale vista, póliza de seguro, depósito a plazo o cualquier otra forma que asegure el pago de la garantía de manera rápida y efectiva

Un reglamento dictado por el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, que además llevará la firma del Ministro de Hacienda, fijará los segmentos de beneficiarios conforme a los cuales se establecerán en los programas o concursos, los montos diferenciados de bonificación a los que accederá cada uno de ellos.

No podrán ser beneficiarias de la bonificación las empresas de menor tamaño relacionadas entre sí, o a través de sus miembros o socios, cuando corresponda, en los términos del artículo 81 bis de la Ley de Pesca. Esta prohibición no se aplicará tratándose de los pescadores artesanales, miembros o socios integrantes de una organización de pescadores artesanales.

El proyecto, junto con establecer un conjunto de definiciones, avanza en definir los procedimientos para acceder a la bonificación y determina la obligación para la Subsecretaría de Pesca de elaborar anualmente programas y/o concursos de bonificación de actividades de repoblamiento o de cultivo de algas.

Según lo informado por el Ejecutivo, la iniciativa implica un mayor gasto fiscal cuyos efectos en el gasto para los próximos diez años es del siguiente tenor: $1.297.030 miles de gasto promedio anual, para la primera etapa que comprende cinco años; y de $1.516.931 miles de gasto promedio anual, para los cinco años siguientes.

El mayor gastos fiscal que irrogue la aplicación de esta ley durante su primer año de vigencia se financiará con cargo al presupuesto del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, y en lo que falte, el Ministerio de Hacienda podrá suplementarlo con cargo a los recursos de la partida del Tesoro Público, de la Ley de Presupuestos del Sector Público. En los años siguientes, el gasto estará considerado en las leyes de presupuestos.

Reacciones

El diputado PPD, Cristián Campos, quien preside la Comisión de Pesca de la Cámara, comentó que “este proyecto abre un abanico de oportunidades, ya que invita a un sector que hoy solo realiza la extracción de este recurso, a poder sembrarlo y aspirar a generar un valor agregado. Creo que va en el camino correcto en poder diversificar la actividad acuícola y desarrollar una industria nueva en el sector pesquero”.

El parlamentario también valoró que el proyecto considere la prestación de asesorías técnicas y comerciales para los beneficiados, ya que así “se podrá establecer una relación entre los pequeños productores y diversos nichos de mercado en el mundo, debido a que está comprobado que las algas tienen una variedad de propiedades que apuntan a distintos sectores industriales, como por ejemplo el cosmetológico”.

Por su parte, el diputado Bernardo Berger (RN), indicó que apoyaba esta iniciativa "que pudimos recuperar desde la anterior administración del Presidente Piñera, mejorar y perfeccionar en la Comisión de Pesca, y así proponer una política de repoblamiento y cultivo de algas en Chile en conjunto con los gremios del sector", indicó el parlamentario, quien además es miembro de la Comisión de Pesca.

En la ocasión, el diputado Berger pidió acelerar la aprobación de la iniciativa que reportaría mayores beneficios para los pescadores artesanales al diversificar la actividad, atendiendo a la baja disponibilidad de otros recursos pesqueros que existen en algunas zonas de Chile. De igual manera, apunta a responder cada vez mayor demanda de algas creando un atractivo mercado. Y por último, se visualiza como un producto de alto consumo como alimento en el cultivo del abalón en la zona norte del país.

Fuente: Cámara de Diputados de Chile