Medellín, Colombia.- Microalgas con funcionalidades para la industria cosmética, farmacéutica y alimentaria serán cultivadas en Colombia gracias a la alianza entre el grupo de investigación Biotecnología de la Universidad de Antioquia, Colciencias y la empresa cultivadora de microalgas Ecotec.

Las microalgas han sido estudiadas durante varios años por el grupo de Biotecnología de la Universidad de Antioquia que desarrolla procesos, productos y servicios dentro del contexto de biodiversidad, biotecnología y bioindustria; además ha enfocado su trabajo en la biorefinería de cultivos celulares de plantas, hongos y cultivos celulares de algas.

A partir de las microalgas se pueden extraer pigmentos proteicos capaces de distinguir células cancerígenas de células normales, también se utilizan para producir polisacáridos antivejez que inhibe el crecimiento de las tres enzimas que degradan la piel: la colagenasa, que destruye el colágeno; la hialuronidasa que destruye el ácido hialurónico; y la elastasa que destruye la elastina.

Las investigaciones les han permitido al Grupo desarrollar protocolos de cultivo y un dispositivo que aumenta la productividad de estos microorganismos. Como parte de la alianza Universidad, Empresa y Estado el grupo transferirá este conocimiento a la empresa Ecotec para su explotación comercial.

De acuerdo con la bióloga Lucía Atehortúa Garcés, coordinadora del grupo Biotecnología, “el dispositivo es un equipo que no existe en el mundo y su principal impacto será lograr la producción de estas microalgas que tienen múltiples beneficios demostrados en el diagnóstico de enfermedades y el antienvejecimiento, entre otros”. Sobre el dispositivo agrega que “si bien se va a utilizar en un tipo de cultivo específico, está diseñado para aumentar la productividad de diferentes tipos de microalgas y más adelante podrá ser explotado para otros fines”.

En la actualidad el gramo de pigmentos extraídos de las microalgas  puede encontrarse en el mercado en un precio entre 5 mil y 33 mil dólares., además deben importarse de países como Alemania, Cuba, Japón y China. Con esta alianza se busca inicialmente suplir necesidades internas para, en un largo o mediano plazo, comercializar el prototipo.

“En la SIU necesitamos de estos pigmentos para realizar citometría de flujo (técnica utilizada para el diagnóstico y seguimiento de enfermedades como las leucemias, granulomatosis crónica, y SIDA) y debemos pagar por el R-Phycoerithrin y C-Phycocyanin cerca de 161 dólares por cada miligramo”, comenta la profesora Lucía Atehortúa. Con este desarrollo tecnológico se lograrán reducir estos costos y en una etapa más avanzada, según el éxito del proyecto, comercializar el prototipo, lo que representaría ingresos en forma de regalías para la Universidad.

Proyectos como este son acompañados por el Programa Gestión Tecnológica, a través de la Unidad Trasferencia de Tecnología, encargada de dinamizar las negociaciones de activos del conocimiento de la Universidad con agentes del sector productivo, asesorando a los investigadores en asuntos de propiedad intelectual, contratos de I+D, comercialización y relacionamiento con el sistema regional de innovación.

Por: Gina Castillo Sierra – Gestión Tecnológica
Fuente: UdeA