México.- Investigadores del Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA) trabajan en el desarrollo de biotecnología para el aprovechamiento de algas de arribazón que se producen en costas de la península de Baja California. Dichas algas pueden ser procesadas y utilizadas como alimento para especies como el erizo, abulón, diversas variedades de peces y camarón  en cultivo, entre otras, en granjas acuícolas de la región, señaló Enrique Hernández Garibay, líder de este proyecto en el que participan la Universidad Autónoma de Baja California y la empresa Algas y Extractos del Pacífico Norte.

Algunas especies de algas se emplean como alimento, o complemento alimenticio, además son una fuente rica en compuestos bioactivos (ácidos grasos polinsaturados, polisacáridos sulfatados, compuestos antioxidantes, etc.) cuya función consiste en eliminar radicales libres, bajar el colesterol, la presión arterial, antitumorales y anticancerígenos entre otras.

Las algas de arribazón, si son utilizadas en cuanto el mar las arroja,  pueden ser una alternativa en las técnicas de alimentación aplicadas durante el proceso de engorda de organismos en los centros de producción acuícola del país.

Las algas de arribazón son un problema de contaminación en el lugar en que se depositan, el propósito del proyecto es proponer alternativas para el uso de este material.

Sobre trabajos previos a esta investigación, se han realizado monitoreos mensuales en diferentes localidades  de la región como Popotla, Eréndira y La Chorera, en Ensenada Baja California, lugares donde tradicionalmente se registra arribazón de macroalgas y en laboratorio se han aislado enzimas de organismos marinos herbívoros como la liebre marina, erizo de mar y abulón, con lo que se están realizando pruebas de digestibilidad empleando las macroalgas como sustrato.

Asimismo, se han llevado a cabo experimentos de degradación in-vitro, con algas de arribazón, separándose por grupos o sus características de color (verdes, rojas y cafés), se sometieron a tratamientos de sol y sombra y se monitorearon diariamente para registrar los cambios ocurridos hasta la degradación del material por acción de las bacterias presentes en el medio natural.

La captación de algas, tradicionalmente ha sido una actividad alternativa a la pesca en esta zona y su manejo, puede constituirse en una fuente de trabajo en beneficio de los pescadores y sus familias.

Es importante destacar que desde la antigüedad, las algas de arribazón se han usado como mejoradores de suelos en algunas zonas costeras del mundo. En este sentido, las grandes biomasas de algas que el mar arroja se colocan en terrenos áridos (rocosos o arenosos) y con el paso del tiempo se forma una capa de humus, suficiente para soportar actividades agrícolas por los nutrientes propios que las algas aportan, además esto incrementa la capacidad de retención del agua.

También las algas de arribazón, en algunas regiones del mundo, se emplean en la elaboración de harinas o en la producción de fertilizantes agrícolas, ya sea mediante la elaboración de composta mezclada con otros desechos agrícolas, o bien, a través de la aplicación de diferentes tratamientos químicos.

Por ello, los arribazones de algas que se presentan en diferentes costas de México, al aprovecharse de manera apropiada, pudieran ser una ventana de oportunidad para muchas actividades productivas en el país.