Chile.- Garantizar el desarrollo del sector, asegurando sustentabilidad a las actividades de extracción, procesamiento y comercialización, son las directrices trazadas en la construcción de una nueva Política Nacional de Algas (PNAL), marco que nace del interés de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) por fortalecer el crecimiento y emprendimiento del sector artesanal e industrial a través de redes de apoyo gubernamentales que promuevan proyectos, principalmente, de diversificación productiva.

Raúl Súnico, Subsecretario de Pesca y Acuicultura, explicó que se trabaja en la incorporación de una estrategia nacional para el mejor aprovechamiento del recurso alga lo que “permitirá por primera vez manejar de manera transversal temas administrativos, comerciales y territoriales; desafío que Chile ha asumido bajo un enfoque participativo junto con pescadores artesanales, algueros, industriales, investigadores, académicos, pymes costeras y profesionales de diversos organismos del Estado, a fin de crear una política pública compartida por todos con mejores acciones para las pesquerías y ecosistemas marinos.”.

El Centro de Estudios de Sistemas Sociales (Cesso), entidad asesora en ciencias del mar y proyectos de fomento productivo encargada de facilitar el proceso, desarrolló durante 2015 distintos talleres con grupos focales para conocer la realidad que vive el sector nacional, identificando en los encuentros las brechas y oportunidades de las actividades de acuicultura y extracción en términos de diversidad territorial, fomento, uso de tecnologías y potencial del recurso.

“Si nos referimos a la importancia para los ecosistemas marinos, las algas son parte fundamental del ciclo de vida, un extenso bosque que sirven de sustento, alimento y refugio para la sobrevivencia de las diversas pesquerías, por lo que su conservación es un factor clave para la sustentabilidad en el tiempo”, agrega Eugenio Zamorano, Jefe de División de Acuicultura de la Subpesca.

Nueva potencia alimenticia

El cultivo y la explotación de algas representan hoy una importante fuente de alimentación -con una tendencia de crecimiento sostenida en la última década- por su valor nutricional y diversos usos: consumo alimenticio, biofertilizantes, cosmético, farmacológico y la elaboración de subproductos como espesantes y aditivos.

A nivel mundial, según registros del 2014 de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cerca de 25 millones de toneladas son cosechadas anualmente, que en su mayoría provienen de la acuicultura de países asiáticos como China, Indonesia y Filipinas, líderes del mercado internacional con volúmenes que van de 2 a 11 millones de toneladas de producción.

Experiencia nacional

En Chile existen más de 800 especies de macroalgas marinas nativas que habitan las costeras continentales e insulares, no obstante en la actualidad sólo 10 especies son explotadas y cuatro se cultivan comercialmente. Es el caso de la extracción de algas pardas (huiro y chascón) en las Regiones de Atacama y Coquimbo; algas rojas (luga) en la Regiones del Biobío y Los Lagos, y el pelillo con más de 550 concesiones de cultivo a lo largo de todo el territorio, recurso ampliamente utilizado como estabilizante para la industria alimenticia y farmacéutica con 9.000 toneladas de desembarque al año.

Durante el 2013, las exportaciones nacionales alcanzaron las 96.000 toneladas de algas con retornos por más de US$ 300 millones, siendo los principales mercados de destino Asia y Estados Unidos. Producto que se exporta en estado seco picado o procesado para extraer derivados como el agar, carragenina y ácido algínico.

En este sentido, agrega el jefe de división de acuicultura de la Subpesca, “el 90% de los volúmenes exportados corresponden a explotación de bancos naturales de algas que realizan los pescadores artesanales, mientras que sólo un 10% son fruto de las áreas de cultivo; realidad que queremos revertir entregándoles a las Áreas de Manejo de Explotación de Recursos Bentónicos (Amerb) la oportunidad de emprender en el cultivo de algas para responder a los requerimientos internacionales de un mercado que va en ascenso principalmente en la extracción de hidrocoloides”.

Apoyo al cultivo y repoblamiento de algas

El proyecto de ley presentado por la Subpesca establece un sistema de bonificación para iniciativas que impulse -entre pescadores artesanales y pequeños acuicultores- el repoblamiento y cultivo de algas, propuesta aprobada por unanimidad por el Senado y que busca recuperar la cobertura algal de los bancos naturales del territorio chileno aumentando de manera sustentable la producción nacional y las exportaciones.