Coquimbo, Chile.- El  pasado viernes (29), la Presidenta Michelle Bachelet decretó zona de catástrofe en la Región de Los Lagos, a causa de la marea roja del tipo Veneno Paralizante del Marisco (VPM) que afecta desde hace cerca de dos meses ese sector costero y que ha causado una extensa mortandad de mariscos, incluyendo la reciente varazón masiva de machas, que abarcó cinco kilómetros de largo y 1.500 metros de ancho.

En esta misma región, las salmoneras registraron a fines de enero un bloom de algas, que provocó la muerte de más de 39 mil toneladas de peces, con los consiguientes problemas derivados de su descomposición.

¿Se trata del mismo fenómeno, con distinto nombre? ¿Tiene características distintas a otros episodios? ¿Está asociado a la industria salmonera?

Lo primero que aclara Gonzalo Álvarez Vergara, académico del Departamento de Acuicultura, Facultad de Ciencias del Mar, de la Universidad Católica del Norte, es que la marea roja, de marea…nada y de roja, bien poco… “No tiene que haber un cambio de coloración en el mar a tonos rojizos u otros para que haya toxinas”, dice, precisando que el término correcto es floración algal nociva o floración algal tóxica, tal como ya lo ha descrito la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la Unesco.

Dedicado desde hace 10 años a estudiar las toxinas en las microalgas, Álvarez cuenta a su haber 11 publicaciones en este tema, incluyendo su tesis de doctorado, que dedicó a analizar aquellos compuestos fitoplanctónicos tóxicos y nocivos que generan problemas en la explotación y cultivo de moluscos en el norte de Chile.

Las Floraciones Algales Nocivas (FAN), explica, son fenómenos naturales causados por microalgas tóxicas que se multiplican rápidamente por diversos factores ambientales, entre los que destacan la disponibilidad de nutrientes y la temperatura, causando diversos problemas a la salud humana, la vida marina o a las economías locales.

En relación al evento que afecta actualmente al sur de Chile, el investigador destaca que la FAN producida por el dinoflagelado Alexandrium catenella y la acumulación de toxinas paralizantes en los moluscos, ocurre por primera vez las costas del Pacífico en la zona de Chiloé, y no, como es tradicional, en el mar interior de esta zona geográfica o en los canales y fiordos en la Región de Aysén.

Además, advierte, las causas de la expansión que ha tenido esta floración hacia la región de Los Lagos deben ser investigadas, pero probablemente tengan relación con el fenómeno de El Niño.

Otro aspecto que sorprende a los expertos es la rapidez con que ha aumentado la toxicidad en los moluscos. Por ejemplo en Quellón, de no ser detectable, en una semana pasó a registrar 1.700 microgramos por 100 g de carne de marisco. Esta toxicidad no es excesivamente alta, comenta el investigador de la UCN, aludiendo a que Chile tiene el récord mundial de toxina paralizante: 127.000 microgramos por 100 g de carne de marisco, cantidad descrita el año 1995 en la región de Magallanes.

Gonzalo Álvarez está consciente de la confusión en torno al término marea roja, y para aclarar qué son las Floraciones Algales, recurre al conocido spaghetti western de los años 60: “El bueno, el malo y el feo”. En este caso, el “bueno” son las floraciones algales no tóxicas, y que representan un inesperado banquete para los moluscos. El “malo” son las floraciones tóxicas, que generan toxinas y producen impactos directos: mortalidades de peces y moluscos, como la actual varazón de machas; e indirectos: acumulación de toxinas en organismos transvectores como moluscos, cuya explotación y comercialización se prohíbe, con el consiguiente impacto negativo en la economía, y que en caso de ser consumidos, causan intoxicación en humanos. Y por último está el “feo”, que son los episodios nocivos, en que ocurre una floración que no es tóxica, pero que puede generar mortalidad, por ejemplo en los peces, porque las microalgas se adhieren y bloquean las branquias y terminan causando asfixia, justamente lo ocurrido recientemente en las salmoneras.

Acerca de la sospecha de que esta industria puede ser causante o, al menos, contribuir a la aparición de las FANs, el científico responde que “habría que probarlo”, reconociendo que dichos cultivos generan un aporte de materia orgánica, que podría servir de nutrientes a algunos dinoflagelados heterotróficos o mixotróficos. “Pero eso hay que demostrarlo”, reitera.

Actualmente, Gonzalo Álvarez lidera un proyecto financiado por el Programa de Atracción e Inserción de Capital Humano Avanzado, dedicado al desarrollo de técnicas que permitan la depuración acelerada de las toxinas en los moluscos, concretamente machas, ostiones, locos y choritos. La varazón de machas ocurrida en el sur, asociada a la acumulación de toxinas paralizantes que pueden afectar el músculo que permite el cierre de sus valvas, lo motivaron a contactar con Marcos Godoy, investigador del Centro de Investigaciones Biológicas Aplicadas (CIBA), para realizar un estudio colaborativo en la zona de Chiloé, en el cual recolectarán muestras de moluscos que permitan estudiar el perfil de las toxinas paralizantes y la distribución anatómica de las mismas.

El citado proyecto podría culminar en el desarrollo de tecnologías de depuración o lograr cierta capacidad de predicción sobre el tiempo de prohibición para la explotación de moluscos contaminados con toxinas marinas.

Fuente: Noticias UCN