Iquique, Chile.- Otorgar un valor agregado, a partir de la producción de las algas pardas recolectadas en la costa de la región, impulsando así la sustentabilidad socioeconómica de quienes laboran en esta actividad, manteniendo además un equilibrio en el ecosistema, es la propuesta que desarrolla un grupo de investigadores de distintas disciplinas y que es encabezada por el académico de la Facultad de Recursos Naturales Renovables de la Universidad Arturo Prat, Pedro Pizarro.

La iniciativa, que fue presentada en el Seminario de Difusión de Resultados del Proyecto Transferencia en Capacitación y Tecnología de Algueros, realizado en el Hotel de Almagro, en conjunto con la dirección Zonal de Pesca y Acuicultura y que contó la asistencia de trabajadores del sector, académicos y funcionarios públicos ligados al ámbito, permitió que el biólogo pesquero Pedro Pizarro, ahondara sobre esta propuesta, basado en el análisis de la extracción de algas pardas en los planes de manejos y que comprendió entre el 2012-2015.

Durante el programa, participó el director zonal de Pesca y Acuicultura de las regiones XV, I y II Regiones, Marco Soto Díaz, quien precisó las alternativas de implementación y desarrollo de un plan de manejo de algas pardas en Tarapacá, luego Pedro Pizarro expuso sobre la pesquería de esta especie, presentando indicadores de desempeño de las praderas representativas en Tarapacá.

Luego fue el turno de la investigadora de la UNAP; Marcela Ávila, quien profundizó sobre la producción de plántulas de lessonia trabeculata y transferencia de las técnicas de cultivo a acuicultores y algueros recolectores a través de un programa de capacitación.

Finalmente, la docente de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UNAP, Sandra Guajardo Solari, identificó la elaboración de productos comerciales con valor agregado, en base a extractos de algas pardas de Tarapacá, facilitando así la obtención de una nueva dimensión de este recurso marino.

Pedro Pizarro estableció que este trabajo inter facultades, busca propender a la sustentabilidad del ecosistema marino, permitiendo así conjugar elementos biológicos y económicos, alcanzando a través de un trabajo científico, productos con valor agregado, que con una menor cantidad de extracción puedan evitar el impacto de su tala indiscriminada.