Ciudad Juárez, México.- El investigador de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), Raymundo Rivas Cáceres, desarrolló un fertilizante orgánico a partir de microalgas marinas, el cual puede aumentar la producción de fruto y semilla de las plantas y árboles  a casi el doble de lo que se obtendría utilizando un fertilizante químico.

Este fertilizante orgánico tiene además la ventaja de que absorbe dióxido de carbono de la atmósfera y lo convierte en oxígeno, por lo que es amigable con el medio ambiente. Además, y a diferencia de los fertilizantes químicos, con estas microalgas se nutren las tierras de cultivo y se hacen más fértiles.

El investigador del Instituto de Ciencias Biomédicas informó que llamó a este producto Delfín Fertilizante Orgánico y obtuvo ya el título de registro de la marca por parte del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, el cual tiene una vigencia de 10 años.

El doctor Rivas Cáceres dijo que trabajó durante tres años en este proyecto para desarrollar el fertilizante orgánico que a los productores agrícolas les resultará más económico y efectivo que el fertilizante químico y lo más importante es que los alimentos que se producen son mejores para la salud de los consumidores.

Dijo que el Delfín Fertilizante Orgánico ha sido probado en cultivo de trigo y resultó 35 por ciento más efectivo que utilizando un fertilizante químico. También fue probado en cultivos de maíz y se obtuvo 70 por ciento más de efectividad.

En otros alimentos en los que ha sido probado fue en el pepino, el tomate y otras hortalizas en los que se obtuvieron  iguales resultados.

En árboles frutales como la manzana, durazno y nogal el rendimiento fue superior en 30 por ciento en comparación con el que ofrecen los fertilizantes químicos.

Actualmente se están realizando pruebas con el algodón.

El investigador del Departamento de Ciencias Químico Biológicas informó que el fertilizante Delfín se utilizó también en plántulas de chile jalapeño y en 37 días de prueba se observó que las plantas tenían mayor tallo, hojas más grandes y un color más intenso y brillante en comparación  con las plantas que fueron tratadas con un fertilizante químico.

En la presentación del fertilizante orgánico, el doctor Rivas Cáceres citó un informe de la Semarnat que señala que la utilización de fertilizantes químicos constituye uno de los principales factores que limita la producción agrícola de México, ya que provocan la degradación de los suelos y dejan las tierras infértiles. Según reportes, en el año 2002 se dio la degradación de suelos más extensa del país a consecuencia de la degradación química y erosión que afectó alrededor de 34.04 millones hectáreas y esta condición provocó la disminución de la fertilidad de los suelos dando como resultado cosechas con poco rendimiento.

El origen

El doctor Rivas Cáceres indicó que esta investigación se inició hace tres años cuando trabajaba con un investigador de la Universidad Autónoma de Baja California, José Luis Stephano Hornedo, en un proyecto para desarrollar un biocombustible a partir de algas marinas.

Dijo que a partir de la observación de las ballenas que filtran toneladas y toneladas de esta microalga (cuyo nombre científico es Dunaliella salina) notaron que se encontraban muy bien nutridas por lo que separaron las microalgas para trabajar con ellas y encontraron que tienen un  alto contenido de lípidos y carbohidratos, pero además se encontraron que contienen también elementos que son nutrientes esenciales para las plantas tales como: ácidos húmicos, ácidos fúlvicos, nitrógeno, fósforo total, potasio total, magnesio, óxido de magnesio, materia orgánica, fierro, zinc, manganeso y cobre.

Agregó que posteriormente realizaron varias pruebas de laboratorio y notaron que estas microalgas tienen un potencial enorme de fertilidad.

El investigador de la UACJ informó que en Baja California cuenta con una planta piloto que produce al mes una tonelada de concentrado de microalgas y para dar una idea del potencial dijo que de un kilogramo de este concentrado se pueden elaborar 400 litros de fertilizante cien por ciento orgánico y que se puede aplicar para todo tipo de cultivo.

Destacó que este fertilizante no produce ningún contaminante para los suelos de cultivo, sino que lo enriquece porque lo llena de nutrientes por lo que la tierra va mejorando en su fertilidad.

Una ventaja más que se obtiene con el fertilizante es que se puede utilizar en las granjas orgánicas que en Baja California han tenido un éxito importante porque se garantiza que los alimentos cultivados no contienen productos químicos y económicamente tienen un valor agregado.