Florida, EEUU.- Una nueva invención con aplicaciones globales viene siendo probado y comercializado en Bonita Springs. Eric Steimle y su socio Kurt Kramer, dueños de Larcos Aquaculture, inventaron una nueva forma para contar las larvas de camarones.

Los inventores trabajaron durante tres años en su proyecto en la Vester Research Station en Bonita Springs. “Esta es una gran ubicación” dijo Steimle sobre el uso de Vester Research Station para su trabajo.

En la actualidad, cuando los productores acuícolas quieren contar los camarones, ellos lo hacen a través del peso, estimando cuantos camarones están en un cubo o tanque pequeño mediante cuanto pesan.

“Tienes un 5 a 20% de error de esta forma” destacó Steimle. “Un 10% de error puede significar que si piensas que tienes un millón de camarones, en realidad tienes 900 000 camarones y estas sobrealimentando, y si tienes 1.1 millones de camarones no los estas alimentando bien. Así que si quieres cultivar camarón, alimentarlos y cuidarlos, necesitas conocer cuantos tienes”.

Las fotografías de cada camarón comparadas con una base de datos mostrará a los acuicultores si sus camarones están creciendo adecuadamente para cada etapa.

Steimle inició a inventar un contador cuando el vio la necesidad de las granjas acuícolas. Él estuvo en Colombia durante varios años, tratando de ayudar a los productores de camarón en el conteo del número de camarones, y que esto no sea sólo una aproximación.

El sistema emplea la misma tecnología de cámaras usados en las fabricas para contar botellas de gaseosas o bolsas de papas fritas. Debido a que los camarones son trasladados de un tanque a otro, ellas pasan a través de pequeñas cajas que los cuentan y fotografían a cada uno. Los números y fotos aparecen en una computadora.

“Este es un contador, pero es realmente precios y rápido” destacó Steimle. “Puede contar más de 50 000  en un minuto con una aproximación de 98%”.

Steimle indicó que el sistema cuesta entre US$15 000 a 20 000. Sus planes es trabajar para mejorar el contador y reducir su costo. Él también indica que planea adaptar la invención para su uso en otras criaturas acuáticas pequeñas como larvas de langostas, de pepino de mar o de peces tropicales.