Tegucigalpa, Honduras (La Prensa).- El cultivo de camarón en Honduras está bajo la lupa de las oficinas públicas ligadas a esa actividad.

Un informe interinstitucional, elaborado por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (Serna), la Secretaría de Industria y Comercio (SIC), la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI) y el Banco Central de Honduras (BCH), revela que en los últimos años se ha venido exportando camarón que ha sido cultivado en fincas que no cuentan con licencias ambientales.

“Esas prácticas de cultivo ponen en riesgo la industria acuícola nacional y, por ende, corresponde actuar para evitar la proliferación de fincas en los playones del Golfo de Fonseca”, sostiene el estudio.

La proliferación de fincas ilegales ha estado motivada por el alza interna de precios del camarón, continúa el informe, lo que puede generar severos daños por la aparición de enfermedades.

No obstante, el documento interinstitucional sostiene que el camarón cultivado sin cumplir con los requisitos ambientales y sanitarios ha sido exportado por cinco plantas empacadoras, mencionándose entre ellas las más importantes del sector acuícola.

La Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras (Andah) promueve en Choluteca y Valle un programa de regularización de fincas para controlar el cultivo ilegal.

La industria camaronera ha sido uno de los pilares fundamentales dentro de las exportaciones agroindustriales.
Al cierre de 2013, los empresarios del sector contabilizaron alrededor de $200 millones en generación de divisas, mayor en $32.8 millones que lo registrado en diciembre de 2012.

El rubro del camarón se ubica en el cuarto puesto de los productos de exportación, detrás de los bananos, aceite de palma y el café.