Londres, Reino Unido.- Los científicos del Queen Mary University of London (QMUL) han creado con éxito células solares para la generación de electricidad con químicos que se encuentran en las conchas de los camarones y otros crustáceos.

Los materiales quitina y quitosano hallados en las conchas de los crustáceos son abundantes y significativamente más baratos para producir, que lo metales caros como el rutenio, el cual es similar al platino que se utiliza actualmente para la fabricación de las nanoestructuras de las células solares.

Actualmente, la eficiencia de las células solares hechas con estos materiales derivados de la biomasa es bajo, pero si mejoran podrían ser colocados en todos los equipos, desde cargadores portátiles para tabletas, teléfonos, a películas semi-transparentes para las ventanas.

Científicos de la Escuela de Ingeniería y Ciencia de los Materiales de QMUL, usaron un proceso conocido como carbonización hidrotermal para crear los puntos cuántico de carbono (CQDs) de los químicos encontrados en las conchas de los crustáceos. Ellos luego cubrieron las nanovarillas de óxido de zinc con CQDs para hacer las células solares.

El Dr. Joe Briscoe, uno de los científicos del proyecto, manifestó: “Esto podría ser una nueva forma de hacer versátil, rápida y fácil la producción de células solares de materiales fácilmente disponibles y sostenibles. Una vez que mejoremos su eficiencia, ellos podrían ser utilizados en cualquier lugar en que la células solares se utilizan ahora, particularmente para cambiar los tipos de dispositivos que llevan las personas todos los días.

La profesora Magdalena Titirici, quien enseña el curso de Tecnología de Materiales Sostenible en QMUL, dijo: “las nuevas técnicas indican que podemos producir nuevos materiales de sub-productos orgánicos que están fácilmente disponibles. Los materiales sostenibles pueden ser de alta tecnología y de bajo costo”.

“También hemos utilizado la biomasa, en ese caso las algas, para una clase de supercondensadores que se puede usar para almacenar energía en la electrónica de consumo, en desfibriladores y la recuperación de energía en los vehículos.