La alegría y el júbilo era evidente en el rostro de los pescadores artesanales de Cojimíes (Pedernales), provincia de Manabí, quienes cosecharon los primeros camarones (Litopenaeus vannamei), criados en cautiverio dentro de jaulas marinas, frente a la isla Júpiter, en el estuario de Cojimíes.

Para esto se firmó un convenio de cooperación entre al Instituto Nacional de Pesca (INP), el Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial de Cojimíes y la Cooperativa de Producción Pesquera Artesanal “Cojimíes”, los cuales aportan con infraestructura, insumos, espacio físico y logística.

Ángel Delgado, uno de los 24 integrantes de la cooperativa participante, recogió los primeros camarones que alcanzaron un peso aproximado de 12 gramos, luego que fueran sembrados de 3.5 gramos, hace dos meses. También dijo que la alimentación la realizaron con balanceado y sin ningún tipo de químicos.

“Esta alternativa de producción es rentable para nuestro sector, y demuestra que los pescadores artesanales cumplimos un rol importante dentro de la economía del país”, resaltó Delgado.

La investigación y la implementación de este cultivo experimental lo desarrolló el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP) a través del INP, que instaló a tres millas náuticas hacia el norte de Cojimíes (estuario), una plataforma investigativa de 16 metros cúbicos.

Edwin Moncayo, Director del INP, destacó que en marzo de este año se sembraron 10 mil camarones juveniles de 3.5 gramos en una jaula de 22 metros cúbicos, que es el equivalente a lo sembrado en 1.000 metros cuadrados de cultivos extensivos en tierra, obteniendo una tasa similar de crecimiento semanal del camarón en jaulas pilotos.

Moncayo indicó que los técnicos del INP realizaron ensayos para evaluar los parámetros de alimentación, densidad poblacional; es decir, número óptimo de camarones jóvenes en un espacio determinado; adaptabilidad al medio y al sistema de cultivo.

“Causa mucha expectativa en el mundo el cultivo de especies, por lo que nos han contactado de diferentes países para conocer las experiencias surgidas”, dijo el funcionario.

Durante la cosecha Pilar Proaño, viceministra de Acuacultura y Pesca calificó como un éxito la actividad. “Queda evidenciado que sí se puede cultivar especies en el mar”, dijo al agregar que “este piloto de investigación lo multiplicaremos en otras localidades para que los pescadores tenga estas alternativas de producción con información concreta y clara. Este trabajo involucra participativamente al sector público y a la comunidad”.