Can Tho, Vietnam.- El área de cultivo de camarón en la región del Delta del Mekong se ha reducido, comparado con el último año, debido a que muchos productores están renuentes a criar los crustáceos por temor a que el ingreso de agua de mar cause estragos en sus granjas.

Nhu Van Can, jefe de la división de acuicultura en el General Department of Fisheries, dijo que el último mes el área de cultivo de camarón en aguas salobres en el Delta del Mekong han caído alrededor de 20% con respecto al año anterior, a 368 000 hectáreas en donde se incluyen 358 000 hectáreas de camarón tigre (bajó 13.4%) y 9740 hectáreas de camarón de patas blancas (bajó 27.5%).

Can participó de una reciente conferencia sobre soluciones para el sector de la acuicultura en el Delta del Mekong, indicando que para adaptarse a la salinidad los productores han reducido la superficie de cultivo de camarón blanco, debido a que la sequía y salinidad han cobrado un alto precio en la agricultura en la región.

El General Department of Fisheries informó en la conferencia que la calamidad no ha causado grandes pérdidas para las granjas de camarón en el Delta del Mekong. Los líderes de los departamentos de agricultura en algunas provincias dijeron que algunas granjas de camarón han obtenido altas cosechas.

Quang Trong Thao, subdirector de la Kien Giang Department of Agriculture and Rural Development, dijo que el camarón viene siendo criado en un total de 102 000 hectáreas durante el 2016 y muchas granjas han empezado a cosechar camarón para su venta.

Thao dijo que alrededor de 10 000 hectáreas de camarón fueron afectadas por la sequía y la salinidad durante la misma temporada en años anteriores, pero el daño es insignificante este año.

Los camaroneros en otras provincias como Ben Tre y Bac Lieu están a salvo de la sequía y la salinidad, aunque el proceso de cultivo camarón en estas localidades es menor que en los años previos.

Con respecto al abastecimiento de camarón para su exportación este año, Thao dijo que sería suficiente o incluso mayor que en los años anteriores, gracias a los altos precios que atraen a más productores en el cultivo de camarón.