Vancouver, Canadá.- Los científicos de la University of British Columbia vienen trabajando en convertir las conchas de camarones, cangrejos y langostas en materiales avanzando que puedan ser usados en baterías, plásticos o en el cultivo órganos.

“Uno de los estudiantes compró langostas y cangrejos, se los comió, y luego llevó las conchas para trabajarlas” manifestó Mark MacLachlan, líder de equipo de investigadores.

El equipo de MacLachlan extrae de las conchas la quitina, una sustancia estructuralmente parecida a la celulosa en las paredes de las células vegetales. La quitina está hecha de nanocristales en forma de barra que está organizada en hélice.

El científico está buscando cómo transformar la quitina en numerosos materiales útiles, como una película iridiscente que cambia de color cuando se aplica presión, y una película parecida al papel que detecta diferentes químicos en el agua.

Pero el material más prometedor se da cuando la quitina es calentada a 900 oC. Esto transforma la quitina en un material que puede ser usado para producir electrodos para las baterías. “Las películas en base a quitina son muy porosas, así que tienen una gran superficie” dijo MacLachlan. Esto les da la alta capacidad de almacenar carga.

La empresa productoras de baterías están buscando nuevos y mejores materiales, pero por ahora los electrodos en base a quitina son prohibitivamente caros. Aunque las conchas de los crustáceos son muy baratos, el equipamiento necesario es muy costoso para que sean rentables.

Pero otros opciones, como los bioplásticos basados en quitina, tienen gran potencial.