Egipto.- Científicos de la Nile University están desarrollando una forma para convertir las conchas de los camarones en películas de plástico biodegradable, con el objetivo de llevar el proceso a escala de producción industrial.

En los primeros seis meses de un proyecto de dos años, el equipo de científicos ha logrado crear un prototipo usando quitosano, un material encontrado en las conchas de muchos crustáceos.

“Si se comercializa, esto podría ayudarnos a disminuir nuestros desechos… y podría ayudarnos a mejorar nuestras exportaciones de alimentos debido a que el plástico tiene propiedades antimicrobianas y antibacterianas” dijo Irene Samy, un profesor que supervisa el proyecto.

Los científicos compraron conchas de camarón de restaurantes, supermercados y pescadores locales a precios bajos.

El uso de conchas de camarón es más sostenible debido a que puede reemplazar los materiales sintéticos usados en los plásticos y reducir la cantidad de biodesechos producidos por la industria de alimentos egipcia, manifestó Samy.

El proyecto imita los esfuerzos de los científicos del Wyss Institute de la Harvard University quienes han desarrollado un bioplástico totalmente degradable de las conchas de camarón y formaron un laminado con proteína de fibroína de seda que imita la microarquitectura de la cutícula natural del insecto.

“Shrilk”, como ha sido denominado, también es útil para crear implantes, películas y puede emplearse para cerrar heridas, la cicatrización, ingeniería de tejidos y aplicaciones en la medicina regenerativa, dijeron los científicos.

En Egipto las conchas son lavadas, tratadas químicamente, agrupadas y disueltas en un solución que permite obtener películas de plástico, una técnica que según el equipo de científicos tiene el potencial para ser producido a gran escala.

“Egipto importa alrededor de 3500 toneladas de camarón, produciendo 1000 toneladas de conchas como desechos. En vez de arrojar las conchas, nosotros podemos producir bolsas de plástico biodegradable” manifestó Hani Chbib, un científico del proyecto.

El proyecto se realiza gracias a la colaboración entre Nile University y la University of Nottingham en el Reino Unido.