Morelia, México.- La acuicultura es parte primordial del quehacer económico y social de México; es fuente importante de alimentos para la población de zonas urbanas y una alternativa más para las poblaciones de zonas rurales. Aporta insumos para la industria y divisas por la venta de productos de alto valor nutricional y comercial. En el ámbito local, las actividades pesqueras se han convertido en elemento fundamental del ingreso de segmentos importantes de la población y de impulso al desarrollo económico regional.

Actualmente, la tilapia se encuentra entre las especies más importantes en el contexto acuícola en México, ya que muestra una gran tolerancia a vivir en espacios reducidos, aceptando una amplia diversidad de alimentos, elevado índice de crecimiento y facilidad para reproducirse.

En Michoacán la tilapia es la especie con mayor explotación pesquera y acuícola, por encima de la Trucha Arcoíris (una especie de gran importancia dentro del estado), el Huachinango (una de las especies pesqueras más importantes capturada en las costas michoacanas) y el Charal (un grupo de especies capturadas principalmente en la zona lacustre del Estado).

Los productores en la actualidad prefieren los bancos unisexuales de esta especie debido a que la tilapia madura sexualmente antes de alcanzar el tamaño indicado para su cosecha. Los bancos de ejemplares masculinizados presentan mayor crecimiento y pueden ser obtenidos mediante una manipulación directa, con diferentes técnicas para la reversión sexual.

En el Centro Acuícola de Huingo-Araró  se maneja la técnica de suministro de la 17 alfa-metil-testosterona en el alimento, antes de la diferenciación sexual de las Tilapias, para lograr la reversión sexual en un 98%.

Tomando en consideración lo anterior, en los centros a cargo del gobierno del Estado que coordina la Comisión de Pesca: El Centro Tecnológico de Capacitación e Investigación Pesquera y Acuícola “El Infiernillo” y Centro Acuícola Huingo-Araró, se producen crías de tilapia masculinizadas, destinadas básicamente a sistemas controlados (estanquería).

La técnica empleada fue adquirida por técnicos especializado de la COMPESCA, mediante un curso realizado en un centro acuícola de Jala en Colima propiedad de la CONAPESCA.

Con lo anterior, en estos dos centros acuícolas se producen también crías de tilapia sin reversión sexual para el repoblamiento de presas y pequeños cuerpos de agua (sistemas no controlados) y bagre de canal para sistemas controlados.

Las especies que se producen en el Centro Tecnológico de Capacitación e Investigación Pesquera y Acuícola “El Infiernillo” son: las tilapias línea Egipcia (gris), línea Stirling e Hibrido Rojo; mientras que en el Centro Acuícola Huingo-Araró son el bagre de canal, las tilapias línea Egipcia (gris), y línea Stirling.

El Centro Acuícola Huingo-Araró inició operaciones en 1996 a través de un convenio de  colaboración entre el Gobierno del Estado y socios de la Cooperativa Huingo-Araró , el cual durante los tres primeros años fungió más como un centro de acopio de crías de carpa, bagre y Tilapia provenientes de los estados de Hidalgo, Tamaulipas y Coahuila. La producción de crías inició hasta 1999 con 2 millones, periodo en el cual se ha producido el menor número de crías, en el centro; alcanzando hasta el 2005 la mayor producción con 5 millones de crías.

Por otro lado el terreno donde la Comisión de Pesca del Estado construyó el Centro Tecnológico, Capacitación e Investigación Pesquera y Acuícola “El Infiernillo”, pertenece a la CFE pero está cedido en comodato por un periodo de 30 años; la construcción de este centro se realizó en este lugar por tener las mejores condiciones ambientales para tener una mejor y mayor producción, además que por su ubicación el acceso al centro es inmejorable (a un costado de la autopista siglo XXI Morelia-Lázaro Cárdenas).

Durante los más de 15 años que ha existido este programa, en promedio se ha invertido de manera anual un poco más de 3 millones pesos y se han producido 5 millones 907 mil 796 crías, generando 1 mil 477 toneladas de carne de primera calidad en donde el 50% de ésta, forma parte del alimento de las zonas rurales en el Estado y el resto es comercializado en las zonas urbanas del mismo, así como otras poblaciones (México D.F., Guadalajara, Monterrey, León, entre otras).

De esta manera, desde que inició el programa, el Gobierno del Estado ha invertido un poco más de 49 millones de pesos y se han producido 88 millones 616 mil 940 crías, las cuales se han sembrado en los embalses y cuerpos de agua del Estado; teniendo como resultado una producción de carne de pescado de 22 mil 154 toneladas, que ha beneficiado de manera directa aproximadamente a 75 mil personas (pescadores, acuicultores y sus familias) y de manera indirecta a más de 1 millón 800 mil personas (procesadores, comerciantes y consumidores).  

Fuente: Gobierno del Michoacán