Brasil.- En un futuro no muy distante, Brasil se convertirá en una plataforma de producción de pescado, para atender el mercado doméstico y el mercado internacional. De acuerdo con FAO, hasta el año 2025, el mundo demandará 50 millones de toneladas de pescado y Brasil debe proveer una parte significativa de esta demanda. La producción deberá lograrse en los reservorios público, el litoral y en las propiedades rurales.

Teniendo en cuenta esta perspectiva, el Gobierno Federal y las instituciones académicas están trabajando para implantar en el país una acuicultura moderna y sustentable, que beneficie a las actuales y futuras generaciones.

En Brasilia, con el apoyo del Ministerio de Pesca y Acuicultura (MPA) se viene realizando un taller sobre acuicultura sustentable.

Sistemas de producción

El taller, inaugurado por la Secretaria de Planeamiento y Ordenamiento de Acuicultura de MPA, Maria Fernanda Nince Ferreira, está siendo coordinado por el profesor Wagner Cotroni Valenti, del Centro de Aquicultura de la Universidade Estadual Paulista (UNESP). En el encuentro se busca consolidar una red nacional de investigación con la participación de más de 40 especialistas en acuicultura brasileños. “Este proyecto, que integra el Programa de Pesquisa Repensa Brasil, pretende levantar indicadores para la sustentabilidad de los sistemas de cultivo utilizados en el país, como la carcinicultura marina, la tilapicultura en jaulas y la ostricultura” afirmó el profesor Valenti.

Según el científico, el trabajo tiene en consideración tres componentes: preservación del medio ambiente, desarrollo social y producción rentable. Hasta el año 2015, ese grupo de científicos definirá un conjunto de indicadores de sustentabilidad que puedan ser tenidas en cuenta en las políticas públicas y en iniciativas empresariales.

Actualmente, los parámetros del sector, como la capacidad de carga, la eficiencia de los sistemas y el impacto ambiental, tienen en consideración estimaciones que casi siempre son teóricos. El trabajo del grupo, que reúne a científicos de las principales regiones productoras, de Pará a Santa Catarina, posibilitará un conocimiento más profundo de los sistemas de producción brasileños en la acuicultura y su relación con el medio antrópico y el ambiental. Brasil contará con información e indicadores más confiables y precisos para promover la sustentabilidad en la actividad acuícola.