Neuquén, Argentina.-  La subsecretaría del Copade, como autoridad de aplicación de Ciencia y Tecnología en la provincia del Neuquén, dio por concluidas satisfactoriamente todas las etapas del proyecto destinado al “desarrollo de alimentos de bajo costo para piscicultura rural”.

El objetivo del proyecto fue evaluar la calidad de la producción de un alimento balanceado realizado a partir de la utilización de vísceras de trucha y harinas vegetales (expeller de soja) para, posteriormente, determinar su uso como alimento acuícola alternativo al comercial y de bajo costo para emprendimientos de piscicultura rural y familiar de la provincia del Neuquén.

Esta iniciativa había sido subsidiada parcialmente mediante una convocatoria del ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación (Mincyt). Fue presentada por el Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN), con sede en Junín de los Andes, y contó con el acompañamiento de la Fundación Julio Palacios como Unidad de Vinculación Tecnológica (UVT).

El aporte del Mincyt consistió en 56.800 pesos y permitió adquirir equipamiento importante (una bomba de vacío, un peachímetro y un oxímetro) para la investigación que llevó adelante el CEAN. En total, el proyecto demandó una inversión de 300.833 pesos. El dinero restante para alcanzar esta cifra fue aportado por el gobierno provincial, como contraparte.

El CEAN se propuso avanzar en esta investigación debido a que el alimento balanceado comercial es, en gran medida, el insumo más costoso que tiene el proceso de producción acuícola. Buscar la forma de reducir ese costo y a la vez emplear las vísceras del pescado obtenidas durante su procesamiento fueron las razones que motivaron a los técnicos e investigadores a proponer este proyecto al Mincyt. Su intención era contribuir a reemplazar parcialmente el alimento de las truchas, mejorando la ecuación económica del pequeño sistema productivo.

Para implementarlo, se dividió el proyecto en seis etapas. Una de ellas estuvo centrada en transferir los conocimientos. Para eso se redactó y publicó un libro -con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones- titulado “Cría de truchas a pequeña escala”, en el cual se incluyó un capítulo orientado a la elaboración y utilización de ensilados como alimento balanceado de bajo costo para peces.

Al cabo de esta experiencia se logró la producción de un producto alimenticio acuícola cuyo proceso de elaboración resulta ser competitivo en términos de rentabilidad para los pequeños emprendimientos de piscicultura rural. Además se pudo desarrollar una tecnología alternativa que permite minimizar los impactos ambientales generados a partir de los desperdicios orgánicos que surgen de esta actividad y, por otra parte, lograr que éstos sean reutilizados como un subproducto con alto valor agregado.

Asimismo se abrió una línea de investigación aplicada cuyos resultados aportan una solución sustentable en la elaboración de alimentos de peces, generándose de esta manera antecedentes científicos específicos a nivel nacional respecto del empleo del ensilado de vísceras de truchas bajo sistema de cría intensiva.

A través del Programa de Piscicultura Rural, llevado a cabo por el CEAN, se dictaron talleres destinados a emprendedores de piscicultura familiar de Junín de los Andes, Zapala, Huinganco y El Cholar. Los objetivos fueron explicitar la metodología de cría de truchas a baja escala en diversos tipos de estanques; evaluar la viabilidad espacial para desarrollar criaderos de trucha de acuerdo a las características físicas-espaciales visitando las instalaciones de los productores participantes; y transferir el proceso de elaboración de ensilado y su uso como fuente de alimentación para peces de criadero.

Fuente: LMN