Barcelona, España.- Un grupo de estudiantes de la Escuela de Acuicultura de La Ràpita ha demostrado, gracias a la colaboración del IRTA, que cultivar salicornia o espárragos de mar en el Delta del Ebro reutilizando el agua de rechazo de la cría de peces sería factible.

La salicornia (conocida como sosa en el Delta del Ebro) es una planta de la misma familia que las espinacas y acelgas, que crece de forma espontánea en los márgenes de los humedales y en zonas de litoral de aguas saladas.
Antes de la revolución agrícola y de la implantación del cultivo del arroz, el Delta era una zona de cultivo y recolección por sus múltiples usos, que pueden volver ahora.

"El experimento que ahora hemos finalizado se ha hecho a partir del agua salada de rechazo de la cría de lubinas y parece que con el mismo dinero que nos cuesta criar los peces podemos hacer una producción extra de salicornia y después aprovecharla la para diversos usos, en este caso para consumo humano, para cocinar", ha explicado a Efe el ampostino Àlex Ramos, uno de los estudiantes impulsores de este proyecto, junto con Ramon Wijts, de Camarles y Marc Sanmartí (de La Ràpita).

Los tres alumnos han recibido el apoyo de la profesora de la Escuela de Acuicultura del Instituto de Els Alfacs Marta González y también de los científicos Ricard Carbón y Sandra Molas por parte del Institut de Recerca i Tecnonologia Agroalimentària (IRTA).

De momento, ha sido una experiencia exitosa y dados los buenos resultados no descartan llevar adelante el proyecto.

"Queríamos saber si aquí en el Delta funcionaría, pero en lugares como Cartagena, por ejemplo, la producen de forma comercial, como se está haciendo en otras partes del mundo como Sudamérica. Los países de la Península arábiga están intentando recuperar partes del desierto plantando salicornia y las riegan con agua de mar, que es una de las ventajas que tiene. Gracias a ello, recuperan zonas para posteriormente regar y plantar otras plantas", ha añadido.

"Creo que en nuestra zona tendría posibilidades. En principio es un experimento, pero si la cosa funciona bien, podríamos llegar a hacer algo", comenta Ramos, que cursa el ciclo formativo de grado superior en Acuicultura.

La salicornia posee una gran fuente de proteínas y minerales, además de contar, entre sus ácidos grasos esenciales, con el linoleico (omega -6) y el linolénico (omega -3), sustancias esenciales que el organismo no puede producir por sí mismo y que se obtienen sólo a partir de la alimentación.

En gastronomía es utilizada como guarnición de muchos platos. De sabor ligeramente salado, resulta exquisita como acompañamiento de pescado o marisco.

Además, los brotes jóvenes se comercializan como producto para gourmets, muy apreciados también para ensaladas o cocida mezclada con otras verduras.

Fuente: Agencia EFE