Neiva, Colombia (La Nación).- La dura pelea que están librando los piscicultores del Huila con la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) y Emgesa para que se modifique el caudal ecológico autorizado para el proyecto hidroeléctrico El Quimbo, con el fin de que no perjudique la piscicultura instalada en Betania, se está poniendo a favor de los empresarios huilenses.

El primer parte positivo se conoció el pasado 17 de marzo, tras una reunión realizada en Bogotá en la que asistieron la directora Nacional de la Anla, Nubia Orozco; Victo Hugo Carrillo Rojas, director Regional Bogotá de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap), al igual que Sara Patricia Bonilla, directora Ejecutiva de Fedeacua y dos representantes de la Asociación de Piscicultores del Huila (Asopishuila).

En dicha reunión se conoció que la Anla reconoció que es necesario revisar la licencia ambiental que le fue concedida a Emgesa para la construcción y posterior llenado de El Quimbo, para no perjudicar la piscicultura de instalada en Betania.

Esto llevaría a que la licencia ambiental tendría que ser obligatoriamente revisada para que se corrija la falla, debido a que dicho caudal ecológico fue autorizado con base a un estudio que Emgesa contrató con la firma Ingetec, el cual no tuvo en cuenta que en Betania se desarrollaba piscicultura a gran escala.

Concepto técnico
A dicho logro se le suma otro punto a favor a los piscicultores, y es precisamente el concepto técnico emitido oficialmente por la Aunap sobre la problemática, en el cual reiteró su posición de que el caudal de 36 metros cúbicos por segundo es evidentemente insuficiente.

“Los piscicultores de Betania se han pronunciado ante el Ministerio de Ambienta, la Anla, la CAM y la Aunap en diferentes ocasiones con respecto a los temas tratados hasta el momento en el presente concepto, tanto en los estudios de Ingetec (2008), como en la Licencia Ambiental. Ellos consideran que se debe reconsiderar el valor del caudal ecológico y si es del caso replantear o recalcular este valor nuevamente, pues sus cultivos de peces no fueron tenidos en cuenta, y no fueron participes o consultados del proceso de los estudios que dieron la base para expedir la correspondiente Licencia Ambiental. Han mencionado entre otras cosas, que el tiempo estimado de llenado de El Quimbo es de cuatro meses, donde el caudal ecológico puede llegar al mínimo estipulado y que el llenado podría llevarse en cualquier época, lo que indudablemente los afectará. Los documentos evaluados por otro lado no parecen haber tenido en cuenta fenómenos naturales como El Niño o La Niña, y la correspondiente estimación de sus efectos frente a los procesos por los que pasara la represa de El Quimbo que a su vez también afectaran la represa de El Quimbo”, destaca el documento.

Consideraciones técnicas
De igual forma, el documento enviado por la autoridad pesquera a la Autoridad de Licencias Ambientales le pide a entidad nacional que tenga en cuenta además del caudal ecológico la calidad del agua, pues ésta también perjudicaría la industria piscícola en Betania.

“Si bien es cierto que las condiciones de calidad del agua del embalse de Betania no son las mejores por diferentes situaciones internas, las especies de peces cultivados (mojarra roja y plateada) ya se encuentran adaptadas a estas condiciones, y se mantiene una producción relevante. Si se causa alguna alteración con la disminución de los caudales o la afectación de la calidad del agua, se disminuirá el poder de dilución y ello podría ocasionar alteraciones en algunos parámetros fisicoquímicos y biológicos que pudieran afectar de una u otra forma a los cultivos de las jaulas flotantes en Betania”, destaca el documento.

El documento, de igual forma resalta que “si el periodo de aguas bajas (noviembre – marzo) es cuando Emgesa proyecta realizar el llenado del embalse de El Quimbo, esto deberá revaluarse y concertarse teniendo en cuenta el gremio acuicultor de Betania, pues de ser así, la afectación de este embalse seria significativa”.

Importancia productiva
Vale la pena destacar que el año pasado la producción piscícola del departamento totalizó 37.069 toneladas, registró mayor en 10,24 por ciento comparado con la vigencia inmediatamente anterior, cuando se registraron tan solo 33.623 toneladas.

El registro, deja ver que la piscicultura huilense en los últimos 10 años ha alcanzado un crecimiento significativo y constante, al punto que hoy en día la producción de tilapia es uno de los principales renglones productivos del departamento, y que más le aporta a las exportaciones no tradicionales.

66% de la producción de tilapia nacional es huilense

41,71% del total de la producción acuícola colombiana la aporta el Huila